Ayer se cerró la fase de grupos del Mundial con un partidazo entre Argelia y Austria. El encuentro, disputado en Kansas City, terminó en un vibrante empate 3-3 que clasificó a ambos seleccionados a los dieciseisavos de final y dejó fuera a Irán.

El partido fue intenso, con goles de Riyad Mahrez (por duplicado) y Rafik Belghali para los argelinos, y tantos de Marko Arnautović, Marcel Sabitzer y Sasa Kalajdzic para los austriacos. No obstante, un día después han surgido voces que denuncian que hubo un pacto.

Las suspicacias crecieron rápidamente en redes sociales y entre aficionados, quienes señalan comportamientos extraños en los minutos finales. Están circulando en redes sociales varios videos que muestran supuestos indicios de que los jugadores de ambos equipos pactaron el empate.

En el material compartido se observa cómo, luego de el gol de Mahrez al minuto 93 que ponía el 3-2 a favor de Argelia y dejaba a Austria al borde de la eliminación, varios miembros del banco austriaco se acercan de manera agitada hacia la zona de los argelinos reclamando. Según la narración del video, después de ese tanto, hubo una "promesa" de igualar el marcador, lo que calmó los ánimos en el banquillo europeo.

Minutos más tarde, en la última jugada del partido, llegó el cabezazo de Kalajdzic para el 3-3 definitivo. Estas imágenes han generado un fuerte debate, donde aficionados exigen una investigación de la FIFA.

Algunos comparan el episodio con el histórico "Pacto de Gijón" de 1982, donde Austria y Alemania se repartieron puntos para dejar fuera a Argelia. Aunque no hay pruebas concluyentes, la secuencia de eventos (poca presión defensiva, celebraciones contenidas y el timing perfecto del empate) alimenta las sospechas de un acuerdo tácito entre ambas selecciones.

Si Argelia hubiera vencido a Austria, el panorama habría cambiado drásticamente. La victoria africana habría clasificado a Argelia como segunda del grupo, pero habría eliminado directamente a Austria.

En ese escenario, Irán habría avanzado como uno de los mejores terceros. Se cree en un pacto precisamente porque el empate beneficiaba a ambos por igual.

Con el 3-3, Austria aseguraba el segundo puesto y Argelia el tercero, ambos con 4 puntos y accediendo a octavos, mientras Irán quedaba fuera. El partido mostró largos periodos de juego pasivo cuando el empate les convenía, y el intercambio de goles en tiempo añadido resultó demasiado conveniente para las necesidades de clasificación de las dos selecciones.