RÍO GALLEGOS.— Este domingo, decenas de vecinos, rescatistas y proteccionistas de animales se reunieron durante el tradicional izamiento dominical en la intersección de avenida Néstor Kirchner y San Martín, en Río Gallegos, para exigir justicia por la muerte de los perros Indio y Bigotes, ocurrida en el Corralón Municipal en circunstancias que aún no fueron esclarecidas. El caso generó fuerte repercusión durante la última semana, luego de que distintos grupos como Valentín en cada huella, Peludas a Salvo, Fundación Narices Frías y Amigos de 4 Patas difundieran denuncias públicas sobre lo ocurrido y reclamaran explicaciones a las autoridades municipales.

Según indican, los canes “habrían quedado en contacto luego de que los caniles permanecieran abiertos de forma intencional”. Proteccionistas sostienen asimismo que existen antecedentes de animales heridos dentro del predio y denuncian condiciones de encierro prolongado. “Hasta el momento no hubo ningún comunicado oficial que explique qué sucedió, quiénes eran los responsables del cuidado de los animales ese día, ni qué medidas se tomarán para evitar que algo así vuelva a suceder”, expresaron en uno de los comunicados difundidos durante la semana. “No pueden estar hacinados hace dos años”: denuncias por maltrato y reclamo de respuestas Durante la concentración de este domingo, la proteccionista Carolina Patán dialogó con La Opinión Austral y amplió el reclamo, apuntando tanto a las muertes como a las condiciones generales del Corralón Municipal. “Estamos reclamando por dos cosas: el maltrato y la muerte de dos animales ocurridos adentro del corralón municipal, donde deberían hacerse cargo de cuidarlos.

Supuestamente entre ellos se mataron porque abrieron los caniles, es una situación que no tendría que ocurrir”, expresó. Carolina Patán denunció que ya no le permiten ingresar al Corralón Municipal.

Patán también denunció restricciones para continuar con tareas de rescate y castración de animales callejeros. “De un día para el otro me dijeron que no puedo venir más. Yo levanto animales, los llevo a castrar, es la única solución para que no haya más animales sufriendo”, indicó.

Según explicó, allí le cuestionaron el cobro de una colaboración destinada a cubrir gastos de traslado. “Me acusan de cobrar las castraciones, yo aclaré en la municipalidad que pido una mínima colaboración para nafta únicamente. Respecto al funcionamiento del lugar, fue categórica: “Los perros no pueden estar hacinados ya hace dos años.

Eso debería ser un lugar de paso, no un encierro permanente. Cubo murió de tristeza, estuvo dos años encerrado casi sin ver el sol, sólo salía cuando nosotros íbamos a buscarlos para que paseen afuera un ratito”.

Finalmente, los proteccionistas adelantaron que esperarán respuestas oficiales del municipio durante la semana, aunque advirtieron que el reclamo continuará si no hay avances. “Hoy deberíamos estar en la calle ayudando animales, no pidiendo justicia bajo el frío”, resumió Patán durante la movilización.