La disputa legal entre Brad Pitt y Angelina Jolie sumó un nuevo capítulo luego de que un tribunal de California otorgara una victoria al actor en el conflicto que ambos mantienen por Château Miraval, la finca y viñedo francés donde se casaron en 2014. La resolución judicial ordena que personas vinculadas con la compra de la participación que Jolie vendió en 2021 rindan declaración sobre las condiciones en las que se concretó la operación, una medida que fortalece la estrategia legal de Pitt en uno de los litigios más mediáticos de Hollywood.

El protagonista de "F1", "El club de la pelea" y "Érase una vez en Hollywood" sostiene que su exesposa incumplió un acuerdo previo al vender su participación en la propiedad sin su consentimiento, motivo por el cual reclama una indemnización de 35 millones de dólares por daños y perjuicios. El origen del conflicto se remonta a la venta que Angelina Jolie llevó a cabo en 2021 de su participación en Château Miraval al grupo Tenute del Mondo, división vinícola de Stoli Group.

Según la demanda presentada por Pitt, ambos habían acordado que ninguno podría vender sus acciones sin ofrecer primero la posibilidad de compra al otro propietario. El actor argumenta que Jolie ignoró ese supuesto acuerdo y concretó la operación sin consultarle.

Como consecuencia, reclama una compensación de 35 millones de dólares al considerar que la transacción afectó las operaciones y el valor del negocio que ambos construyeron durante su relación. Château Miraval se convirtió en uno de los bienes más emblemáticos de la relación entre Brad Pitt y Angelina Jolie.

La propiedad, ubicada en la región francesa de Provenza, fue adquirida por la entonces pareja en 2008 y, años después, se transformó en una reconocida productora de vino rosado con distribución internacional. Luego de la separación de la pareja en 2016, el futuro de la propiedad se convirtió en motivo de desacuerdos.

La controversia escaló cuando Jolie decidió vender su participación a un tercero, operación que Pitt considera inválida por no respetar los términos que, según él, ambos habían pactado. Por su parte, la actriz ha negado la existencia de ese acuerdo y sostiene que actuó dentro de sus derechos como copropietaria.

La decisión más reciente del Tribunal Superior de California representa uno de los avances más importantes para Pitt dentro del proceso. El tribunal determinó que representantes de Tenute del Mondo y otras empresas relacionadas con la compra deberán declarar y entregar información relevante sobre la operación.

Asimismo, existe una audiencia programada para analizar la comparecencia del empresario Yuri Shefler, vinculado al grupo comprador. De acuerdo con información difundida por medios internacionales, una fuente cercana al actor aseveró que esta resolución representa "un paso más hacia la transparencia" sobre lo ocurrido durante la venta.

Aunque la medida no resuelve el fondo del litigio, sí permite que el equipo legal de Pitt obtenga nuevos testimonios y documentos para respaldar sus acusaciones. La defensa de Angelina Jolie ha rechazado las acusaciones de Brad Pitt y sostiene que la reciente resolución judicial no determina quién tiene la razón en el caso.

Los abogados de la actriz aseguran que esperan demostrar en juicio que la venta de sus acciones fue completamente legal y que nunca existió un acuerdo vinculante que limitara su capacidad para desprenderse de su participación en el negocio. Asimismo, Jolie ha conseguido algunas victorias parciales dentro del proceso.

Recientemente, un tribunal protegió determinados correos electrónicos y comunicaciones privadas bajo el principio de confidencialidad entre cliente y abogado, lo que limita el acceso de Pitt a parte de esa información. Aunque el divorcio de la expareja quedó resuelto oficialmente a finales de 2024, la disputa por Château Miraval continúa como uno de los asuntos pendientes más importantes entre ambos.

El viñedo está valuado en cientos de millones de dólares y constituye uno de los activos empresariales más relevantes asociados a las dos estrellas de Hollywood. La prolongación del litigio mantiene abiertas interrogantes sobre el control futuro de la marca y las posibles repercusiones financieras para ambas partes.

Por ahora, la batalla judicial continúa y todo apunta a que el conflicto avanzará hacia una nueva etapa durante el juicio previsto para los próximos meses, donde ambas partes intentarán demostrar la legalidad de sus acciones ante el tribunal. La resolución final no solo definirá el futuro de Château Miraval, también marcará el desenlace de uno de los enfrentamientos legales más prolongados y mediáticos surgidos luego de la separación de una de las parejas más famosas de Hollywood.