Irán y Estados Unidos intercambian bombardeos; se acusan de violar acuerdos

Irán y Estados Unidos volvieron a intercambiar ataques en el golfo Pérsico durante las últimas horas, mientras ambos gobiernos se acusan mutuamente de violar el acuerdo provisional alcanzado hace menos de dos semanas para detener la guerra y restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz. La nueva escalada ocurre en uno de los corredores energéticos más importantes del mundo y amenaza con hacer fracasar las negociaciones diplomáticas que buscaban reducir las tensiones sobre el programa nuclear iraní y la seguridad regional.
Durante la madrugada del domingo, Irán lanzó misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en Kuwait y Baréin, en respuesta a los recientes bombardeos de Estados Unidos sobre territorio iraní. Poco antes, el presidente Donald Trump advirtió que Washington podría “completar militarmente la tarea” iniciada durante el conflicto.
Las autoridades iraníes sostienen que los ataques estadounidenses violaron el acuerdo de alto el fuego. Washington, por su parte, afirma que sus operaciones responden a agresiones iraníes contra la navegación comercial y contra intereses estadounidenses en la región.
El acuerdo provisional de 14 puntos firmado entre Washington y Teherán buscaba poner fin a las hostilidades iniciadas el 28 de febrero y reabrir el estrecho de Ormuz, paso por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo y gas natural. Las conversaciones celebradas recientemente en Suiza, con mediación internacional, parecían abrir una ventana diplomática.
Estados Unidos incluso suspendió parte de las sanciones contra Teherán. No obstante, la reanudación de los ataques ha deteriorado rápidamente la confianza entre ambas partes.
Trump elevó nuevamente el tono al advertir que, si la situación continúa deteriorándose, Estados Unidos podría recurrir a una acción militar de mayor alcance. Poco después de sus declaraciones, las defensas aéreas de Kuwait y Baréin activaron protocolos de emergencia ante el lanzamiento de misiles y drones.
La Guardia Revolucionaria iraní afirmó que las operaciones militares son una respuesta a los ataques estadounidenses y advirtió que las bases de Estados Unidos en la región podrían enfrentar nuevos ataques en los próximos días. Funcionarios estadounidenses señalaron que, hasta el momento, no se habían reportado víctimas ni daños significativos en las instalaciones militares atacadas, aunque reconocieron que la situación continúa evolucionando.
La tensión también se trasladó al estrecho de Ormuz, considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el suministro energético mundial. Estados Unidos comunicó de nuevos ataques contra objetivos militares iraníes después de que un petrolero fuera alcanzado por un dron cerca de la ruta marítima.
Washington sostiene que sus operaciones buscan proteger la navegación comercial y garantizar el libre tránsito de embarcaciones. Irán, en cambio, afirma que mantiene el control del paso marítimo y considera que la presencia militar estadounidense constituye una amenaza para su seguridad nacional.
El conflicto ha provocado retrasos en la salida de cientos de buques que permanecían en el interior del golfo Pérsico. Aunque parte del tráfico marítimo inició a reanudarse en las últimas semanas, la nueva escalada vuelve a generar incertidumbre sobre el comercio energético global.
Analistas internacionales consideran que cualquier interrupción prolongada del tránsito marítimo podría afectar los mercados del petróleo y aumentar la volatilidad de los precios de la energía. Mientras la confrontación entre Washington y Teherán se intensifica, Israel anunció operaciones militares contra posiciones de Hezbolá en el sur del Líbano.
El ejército israelí comunicó sobre ataques contra combatientes y lanzacohetes en la región de Nabatiye. Teherán acusa a Estados Unidos de incumplir su compromiso de garantizar la estabilidad en territorio libanés, mientras Israel sostiene que continuará actuando contra grupos armados que considera una amenaza.
Los sucesivos acuerdos de alto el fuego en Líbano han tenido efectos limitados. Israel mantiene posiciones militares en algunas zonas del país, mientras Hezbolá rechaza entregar sus armas mientras continúe la presencia israelí.
La combinación de los enfrentamientos en el golfo Pérsico, la disputa por el estrecho de Ormuz y la inestabilidad en Líbano dibuja un escenario cada vez más complejo para la región. Por ahora, el acuerdo entre Irán y Estados Unidos permanece vigente de manera formal, pero la continuidad de los ataques y las acusaciones mutuas han colocado a la diplomacia en uno de sus momentos más delicados desde el inicio del conflicto.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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