“No hay camino propio por deporte, ni mucho menos”. Con esa frase, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, afirmó que su partido buscará coordinarse con el resto de la oposición para presentar indicaciones a la megarreforma, antes del plazo fijado para el 6 de julio.En conversación con Estado Nacional de TVN, Carmona fue consultado por la estrategia que adoptará el PC en la próxima etapa legislativa del proyecto, que ahora continuará su discusión en el Senado.El dirigente comunista remarcó que el debate estará radicado principalmente en las bancadas senatoriales, pero planteó que “la idea es que en el máximo haya una coincidencia para abordar temas de indicaciones, propuestas o posiciones en la votación”.Carmona explicó que esa coordinación se está trabajando tanto entre las bancadas de oposición como en la mesa de presidentes de partidos.El timonel del PC también descartó que su colectividad actúe por temor a quedar aislada, ante la posibilidad de que sectores del PPD o del socialismo democrático se abran a negociar algunos puntos de la reforma con el Gobierno.“No funcionamos con ese temor.

Tenemos una claridad absoluta de cuáles son nuestras miradas, cuáles son temas de fondo y cuáles son las coincidencias que tenemos como oposición”, expresó.Según Carmona, existe un “mínimo común” entre las bancadas opositoras que debería expresarse en indicaciones o posiciones conjuntas durante la tramitación.Uno de los puntos que marcará esa discusión será la invariabilidad tributaria, mecanismo que ha generado reparos en el Partido Comunista. Aunque cuestionó que este tipo de normas puedan dejar “amarrados” a futuros gobiernos, Carmona matizó que no descarta de plano el concepto.“Yo no tengo una posición de descalificación, para decirlo muy claro, respecto al concepto de la invariabilidad, dependiendo desde qué perspectiva se aplica, en beneficio de quién se aplica y cuál es la transversalidad que respalda esa medida”, remarcó.De todos modos, advirtió que se trata de medidas que superan un solo periodo presidencial y que pueden condicionar debates democráticos posteriores.Pese a ese matiz, Carmona insistió en que el fondo del rechazo del PC está en que “rebajar impuestos no resuelve los problemas de Chile, por tanto, no estamos de acuerdo”.Luego añadió que, a juicio del Partido Comunista, la megarreforma representa un “beneficio directo, ineludible, sin discusión para el gran capital, para el gran empresario”, más allá de los efectos que el Gobierno pueda proyectar sobre los trabajadores, la economía o el desarrollo del país.Carmona también defendió la decisión de los senadores y senadoras de oposición de rechazar la idea de legislar.

A su juicio, el Gobierno “no ha escuchado separar el proyecto” ni abrirse a “integrar otras cosas en el debate”, por lo que calificó esa postura como “un tremendo aporte con un sentido país no menor y con coherencia”.