Viaje a la tumba de Ian Curtis a los 50 años del concierto punk que creó Joy Division

La historia de Joy Division comenzó hace exactamente 50 años, el 4 de junio de 1976, con un concierto improvisado de los Sex Pistols en el Lesser Free Trade Hall de Manchester. El evento, organizado por dos estudiantes de arte que alquilaron el local por 25 libras, reunió a apenas 40 personas, pero resultó ser una incubadora de la nueva ola musical de Manchester. Entre los asistentes estaban prácticamente todos los jóvenes inconformistas que crearían bandas icónicas como Joy Division, The Smiths, Buzzcocks, The Fall, Durutti Column, Stone Roses y Happy Mondays, además de figuras clave como el productor Martin Hannett, el mánager Rob Gretton y el diseñador gráfico Peter Saville.
Ian Curtis, cantante de Joy Division, asistió a un segundo concierto de los Sex Pistols en el mismo lugar semanas después, donde conoció a otras personas con intereses similares. Poco tiempo después se uniría con Bernard Sumner, Peter Hook y Steven Morris para formar el grupo Warsaw, que posteriormente cambiaría su nombre a Joy Division. La música que crearían, bajo la dirección creativa de Martin Hannett, revolucionaría el panorama musical al invertir los papeles tradicionales del rock: el bajo se volvió más melódico que la guitarra y la percusión sintetizada generó nuevas texturas sonoras que marcaron la transición del punk minimalista hacia la música de baile.
Curtis se suicidó en su casa de Barton Street en mayo de 1980 a los 23 años. Su tumba en el cementerio de Macclesfield, una pequeña localidad de 50.000 habitantes en el noroeste de Inglaterra, se ha convertido en un lugar de peregrinaje internacional. La lápida, que lleva grabado el epitafio 'Love Will Tear Us Apart', está rodeada de ofrendas dejadas por fans de todo el mundo: vinilos firmados, libros en diferentes idiomas y otros objetos de devoción. Según Trevor Stokes, guía local sobre Joy Division, la razón de esta atracción global reside en la identidad humana de Curtis: vivía en una casa modesta de trabajadores, no en una mansión de lujo, lo que permite a las personas identificarse con su historia.
Con solo dos álbumes de estudio, Unknown Pleasures y Closer, Joy Division ha mantenido su condición de grupo de culto eterno sin envejecer como grupo. La muerte de Curtis congeló la banda en el tiempo, preservando su mística. Las canciones del álbum Closer, lanzado meses después de su muerte con una portada que muestra un cementerio, funcionan como una serie de cartas de suicidio, reflejando el tormento emocional del cantante. La influencia de Joy Division trascendió su breve existencia, inspirando el surgimiento del club The Haçienda y sentando las bases para la música experimental y la cultura dance que definiría a Manchester en las décadas posteriores.
Información de La Vanguardia. Edición y redacción: Noticias Today.
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