Un silencio sepulcral se ha apoderado del barrio de Sant Roc de Badalona. El domingo por la tarde, un vehículo se detuvo sin apagar el motor a la altura del número 19 de la calle Còrdova, junto a una plaza donde es habitual la compra y venta de droga.

Un individuo armado con una pistola automática vació el cargador, ocho tiros, apuntando, según algunos testigos, hacía el lugar en el que jugaban dos menores. Una niña de diez años recibió un disparo limpio en el codo, con orificio de entrada y salida, y fractura de hueso.Seguir leyendo...