Los primeros testigos desinflaron ayer las acusaciones contra David Sánchez. “No recuerdo”, “no me consta” o “no hubo irregularidades” fueron las principales declaraciones durante la larga jornada judicial. El hermano del presidente del Gobierno se sienta en el banquillo en la Audiencia de Badajoz acusado de sendos delitos de prevaricación y tráfico de influencias por supuestamente haber sido enchufado en la Diputación de Badajoz en el año 2017.Seguir leyendo...