Leandro de Souza se dio a conocer en Brasil como el "hombre más tatuado" del país. Con el 95% de su cuerpo entintado, su imagen se convirtió en todo un referente para los amantes de los tatuajes.

No obstante, a pesar de la fama, lo cierto es que el porqué de los tatuajes no es tan bonito como se hubiera podido imaginar. Detrás de cada uno de sus diseños se escondía una historia trágica marcada por las adicciones.

Por ello, en los últimos meses Souza quiso cambiar por completo de imagen y volver de nuevo a su estado natural. Según destacó, no solo ya no se siente identificado con ellos, sino que siente que se ha convertido en una "atracción de feria" con las personas que se le acercaban.

Su primer tatuaje fue a los 13, inspirados en las bandas de música que escuchaba en la época. Poco a poco siguió haciéndose más tatuajes mientras que se encontraba completamente adicto a las drogas.

Pero, en 2023, todo cambió gracias a su despertar religioso, el joven inició a vivir un despertar espiritual y abrazó el evangelismo con fuerza. "Ya no podía soportar la vida que estaba viviendo.

El primer paso en todo en la vida es aceptar que no puedes hacerlo solo, que eres un adicto, que eres un drogadicto", recordó. Por ello, decidió cambiar su vida por completo y eliminar sus tatuajes."Ya no me sentía bien, ya no me convenía.

Era un mundo de excesos. Llegó un momento en el que me sentí como una atracción de feria", lamentó para el medio O'Globo.

De este modo, gracias a un tratamiento de láser, pudo comenzar su nueva etapa y compartirla en redes sociales. "Duele mucho, por más que me pongan anestesia, el dolor es horrible.

Pero eso es parte del precio de las cosas que he hecho en el pasado", confesó en Instagram mostrando la hinchazón de su cara. Aunque el dolor no es un problema para él.

"Los resultados están siendo satisfactorios", recalcó. Así, a pesar de que todavía "hay sombras visibles" de sus tatuajes, la mayoría de ellos "han desaparecido", por lo que el hombre podrá volver a tener una vida normal.