La economía argentina avanza hacia una etapa de “consolidación macroeconómica”, según el último informe que publicó el equipo técnico del banco BBVA. El reporte, que analiza el escenario de cara a los próximos dos años, concluye que la actividad económica mantendrá una trayectoria positiva, acompañada por una desaceleración gradual de la inflación.El reporte explicó que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá 3% en 2026 y volverá a repetir la cifra en 2027, con “una expansión apoyada principalmente en la inversión privada y el sector exportador”.

También destacó que el “equilibrio fiscal, la desaceleración de la inflación, la recuperación de reservas internacionales y una mayor estabilidad cambiaria” son los pilares que fortalecen las bases del crecimiento. A su vez, anticipó una mejora gradual del consumo privado a partir de “la recuperación de los salarios reales”.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) comunicó el martes pasado que el PIB avanzó 2,3% en el primer trimestre respecto del mismo período del año pasado y mostró una suba de 0,7% frente al último trimestre de 2025 en términos desestacionalizados. De esa forma, la economía argentina inició el 2026 con crecimiento de la mano del agro, Vaca Muerta y la minería.

No obstante, se registró una llamativa caída en la inversión: el desempeño de la formación bruta de capital fijo durante el primer trimestre registró una caída de 11,6% respecto de igual período de 2025 y una baja de 1,7% frente al trimestre previo en la medición desestacionalizada.El informeBBVA Research destacó que “el frente externo aparece como uno de los puntos más sólidos del escenario económico”. Indicó que, entre enero y mayo de 2026, la Argentina acumuló un saldo comercial de US$11.783 millones, “muy por encima de los US$1883 millones registrados en el mismo período de 2025″.

Esta mejora refleja “el mayor dinamismo de las exportaciones y contribuye a fortalecer la generación de divisas”, principalmente por parte del sector energético, el agroindustrial y la minería. En consecuencia, el banco elevó su previsión del resultado comercial a US$22.600 millones en 2026 y a US$23.000 millones en 2027.A su vez, adelantó que “la inversión será uno de los principales motores del crecimiento en los próximos años”.

Estimó una suba de 7,1% en 2026 y 12,2% en 2027 a partir de “mejores condiciones macroeconómicas y el dinamismo de los sectores exportadores”. El consumo privado también mostraría una evolución positiva, con avances de 2,7% en 2026 y 2% en 2027.

El sistema financiero muestra señales de mayor dinamismo: el informe anticipó un crecimiento del crédito en pesos del 37% durante 2026, mientras que las colocaciones en dólares aumentarían un 46% debido al financiamiento comercial al sector exportador.Por otro lado, el reporte de la entidad financiera anticipó que “el proceso de desinflación continuaría de manera gradual en los próximos años”. Según esas estimaciones, la inflación alcanzaría el 29% hacia fines de 2026 y se moderaría al 20% en 2027, que se dará en un contexto de “menor volatilidad financiera, mayor estabilidad cambiaria y continuidad del equilibrio fiscal”.

En cuanto a la evolución del tipo de cambio oficial, los técnicos del banco estimaron un dólar a $1760 a fines de 2026 y a $2200 para el cierre de 2027. Consideraron que esta proyección es “compatible con una depreciación gradual y con la continuidad del proceso de desinflación”.

En materia fiscal, el equipo económico del banco mantuvo una previsión de superávit primario de 1,5% del PIB tanto para 2026 como para 2027. “La continuidad de esta trayectoria consolida a la disciplina fiscal como una de las principales anclas del proceso de estabilización y refuerza la consistencia del escenario macroeconómico”, evaluó.