Argentina lleva la justicia al Mundial: padres que deben pensión no son admitidos en los estadios

El Mundial también tiene sus tarjetas rojas fuera de la cancha. Mientras Argentina avanza en la competencia y se prepara para enfrentar a Cabo Verde en la fase de eliminación directa, miles de aficionados argentinos descubrieron que la fiesta más grande del futbol no estaba garantizada para todos.
La razón no fue una derrota, una lesión o la falta de boletos. Fue una deuda pendiente: no cumplir con la manutención de sus hijos.
Argentina envió a las autoridades de Estados Unidos una lista con 35 mil personas vetadas, entre ellas alrededor de 13 mil padres registrados como deudores alimentarios, con la intención de impedirles el ingreso a los estadios donde juega la selección campeona del mundo. En un país donde el futbol funciona casi como un idioma nacional, la medida tiene un peso especial.
Argentina es una de las selecciones que más moviliza aficionados en cada Copa del Mundo: sus hinchas convierten las ciudades sede en una extensión de Buenos Aires, con camisetas albicelestes, banderas y cánticos que acompañan al equipo en cada partido. Pero para algunos seguidores, el Mundial terminó antes de entrar a la cancha.
La lista salió del programa Tribuna Segura, una plataforma creada en Argentina para identificar personas con restricciones judiciales o prohibiciones de acceso a estadios. El sistema permite revisar documentos de identidad en los ingresos y detectar a quienes tienen impedimentos legales.
Los nombres de miles de padres que no pagaban la pensión alimentaria fueron incorporados a la base de datos el pasado 13 de mayo. Después, el 11 de junio, la información fue compartida con autoridades estadunidenses, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional y agencias internacionales.
La decisión abrió un debate en Estados Unidos, donde no existe un mecanismo similar para bloquear el acceso a eventos deportivos por este tipo de obligaciones familiares. Para algunos expertos, la herramienta podría tener beneficios de seguridad.
Michael Alcazar, exdetective del Departamento de Policía de Nueva York y profesor adjunto en el John Jay College of Criminal Justice, declaró a The New York Post que las celebraciones deportivas pueden ser espacios donde las personas bajan la guardia. Así, mientras Lionel Messi y Argentina buscan seguir escribiendo otra página en su historia mundialista, una parte de su propia afición quedó mirando la Copa desde fuera.
Para ellos, la primera tarjeta roja llegó antes del silbatazo inicial: no por futbol, sino por una cuenta pendiente en casa.
Información de Excélsior (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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