Desde pequeña, Elva ha sufrido por su apariencia física. Al ser una mujer trans, durante toda su infancia sufrió dismorfia tan fuerte que era incapaz de mirarse al espejo.

Por ello, una vez tuvo la oportunidad, no dudó en operarse. No obstante, en Polonia someterse a este tipo de operaciones no es sencillo, por lo que empezó a pedir productos cosméticos a través del mercado negro.

Primero fueron productos para reducir la grasa. Ella misma se los inyectaba en la cara dos veces a la semana.

Pero los resultados no fueron los esperados. Cuando se dio cuenta de que se había pasado, decidió compensarlo con silicona.

Y, una vez más, se la inyectó ella misma. "Cuando mi cara empezó a quedarse demasiado delgada, fui rellenándola poco a poco hasta que me pasé un poco.

Compré productos de lipólisis inyectable y silicona por Internet. Por lo general, es fácil encontrarlos en la red", explicó al medio local Dzien Dorby.

No obstante, las medidas fueron demasiado altas y esto, sumado a los productos sin esterilizar, supuso un gran problema para la joven. Toda su cara cambió por completo.

Debido a la reacción alérgica, toda su cara se le hinchó hasta el punto de que apenas puede abrir los ojos. "Los productos que se ha inyectado no están homologados", explicó el doctor Marek Wasiluk, experto en medicina estética."El hecho de que ahora no le pase nada no significa que, dentro de seis meses, no vaya a aparecer una infección y se desarrolle una inflamación que ponga en peligro su vida.

Lo que más preocupa son sus ojos", recalcó el especialista. Aunque, a pesar de todo, la joven afirmó que solo afecta a su imagen y no a su vida.De acuerdo con Paulina Mierzejewska, el motivo detrás de este cambio sería la dismorfia que padecía.

"Dejó de gustarle cómo se veía e intentaba constantemente ser la imagen que se había formado en su cabeza", destacó. Por ello, antes de conseguir su aspecto natural, la joven deberá acudir a una consulta psicológica para saber si puede o no volver a ver su rostro sin la hinchazón.

Asimismo, su caso abrió un fuerte debate sobre el uso de medicina estética clandestina.