El masivo banderazo final que desafió los casi 40 grados para despedirse de Texas

SANTA FE.— Ni el termómetro rozando los 40 grados ni la distancia pudieron frenar la pasión. El Klyde Warren Park, en pleno corazón de Dallas, se transformó por completo en una sucursal de la costanera santafesina, el obelisco bonaerense o cualquier lugar emblemático emparentado con el festejo popular de los argentinos.
Miles de hinchas argentinos coparon el centro de la ciudad tejana con bombos, réplicas de la Copa del Mundo y un cancionero inagotable que asombró a los locales. En el marco de la Copa del Mundo 2026 , la marea albiceleste demostró una vez más que, cuando juega la Selección, no existen fronteras ni climas imposibles. “Ganamos la tercera con Lionel, queremos ser campeones otra vez… Por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo, Argentina quiero verte bicampeón” , con la música de Gilda , la reina de la cumbia, las lágrimas no dejan de brotar cada vez que se entona este tema que surgió de la inventiva de un rosarino que intenta, con denodado esfuerzo, superar al célebre “Muchachos”, que será para siempre el himno que recordará a Messi.
Ya a esta altura, la ausencia de entradas y los pedidos ridículos por un ticket en la reventa, no le bajan los decibeles de la emoción a ningún argentino que ande por estas tierras texanas, cuya monotonía y pulcritud habitual se vieron sacudidas por una invasión argentina que dio que hablar, como ocurre en cada rincón del mundo en el que juegue la selección. Mientras el redoblante de “Los sin entradas” de Miami sonaba, el grito de “… el que no salta, es un inglés” copaba el ambiente del downtown de Dallas, en una previa relajada por el hecho de que Argentina ya tiene la clasificación y el primer puesto asegurado, con Cabo Verde en el horizonte, el viernes que viene en Miami.
Como siempre, aparecen santafesinos con camisetas que enseguida resultan identificados. Aunque en este caso, es un “santafesino por adopción”, porque nació en Alemania, hizo un intercambio hace un tiempo en Santa Fe en la UNL y se hizo hincha de Colón .
Habla perfectamente el español y contó que “me hice hincha de Colón por mi amigo”. Y él, a su lado y con la celeste y blanca, celebrando el reencuentro y con la alegría de tener entradas para el partido con Jordania.
Este fue el último banderazo en la calurosa Dallas, que empieza a despedir al aluvión de argentinos con temperaturas de 36 grados y sensación térmica que supera los 40. A partir del lunes, todo se trasladará a la cosmopolita Miami.
Y ya uno empieza a imaginarse lo que serán las playas de Miami Beach , la emblemática avenida Collins, la Lincoln con sus pérgolas, bares y restaurantes, la Ocean Drive con toda su magia nocturna y Manolo, con esa plaza que se llenará de argentinos en un banderazo, el del jueves que viene, que promete ser históricamente multitudinario.
Información de El Litoral (Santa Fe). Edición y redacción: Noticias Today.
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