Así nació la pelota de hule en México hace más de 3,500 años

Mucho antes de que el futbol se convirtiera en el deporte más popular del mundo, los pueblos de Mesoamérica ya practicaban un juego que tenía como protagonista una pelota fabricada con hule natural. Su origen se remonta a más de 3 mil 500 años y forma parte de uno de los legados culturales más importantes del territorio que hoy ocupa México.De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), las primeras evidencias del uso de pelotas de hule datan del periodo Preclásico.
Este objeto no solo era utilizado para actividades recreativas, sino que también tenía un profundo significado ritual y religioso. La pelota de hule nació hace más de 3,500 añosAunque hoy la pelota está asociada con deportes como el futbol, el basquetbol o el voleibol, su historia inició miles de años antes gracias al aprovechamiento del látex extraído de distintos árboles.Los antiguos habitantes de Mesoamérica desarrollaron una técnica para procesar este material y obtener una pelota resistente y con capacidad de rebote, una característica que la convirtió en el elemento principal del juego de pelota.Las investigaciones arqueológicas indican que esta práctica inició hace más de tres milenios y medio y se extendió por una amplia región que abarcó buena parte del actual territorio mexicano, asimismo de zonas de Centroamérica.Un juego con un significado mucho mayor que el deporteLejos de ser una simple competencia, el juego de pelota representaba ideas relacionadas con el movimiento del Sol, el equilibrio entre la vida y la muerte y la conexión entre el mundo terrenal y el espiritual.Por ello, los encuentros podían formar parte de ceremonias religiosas, festividades o acontecimientos políticos de gran importancia para las comunidades.Las representaciones halladas en esculturas, relieves y códices muestran que los jugadores utilizaban protecciones especiales para golpear la pelota con las caderas, aunque las reglas podían variar dependiendo de la región y la época.El INAH señala que, hasta ahora, los especialistas han identificado más de 2 mil 300 canchas del juego de pelota en distintos sitios arqueológicos de Mesoamérica, una muestra de la enorme relevancia que tuvo esta tradición durante siglos.Algunas de las más conocidas se encuentran en zonas arqueológicas como Chichén Itzá, Monte Albán, El Tajín y Cantona, donde todavía es posible apreciar la arquitectura de estos espacios y conocer parte de la historia de uno de los juegos más antiguos del continente.Más que el antecedente de los deportes con pelota, esta tradición es considerada una expresión cultural que refleja el ingenio, las creencias y la organización de las antiguas civilizaciones mesoamericanas, cuyo legado sigue vivo en el patrimonio histórico de México.
JCM
Información de Milenio (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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