¿Qué necesitan los emprendedores en el nuevo gobierno de Abelardo De la Espriella?

Alivios tributarios, pagos justos, la creación de un fondo soberano, una política de crecimiento empresarial y, en general, simplificar la formalización y operación empresarial, en la lista. Abelardo De la Espriella y José Manuel Restrepo.El EspectadorJusto el lunes, después de que ya había bajado el calor de los resultados electorales y, sobre todo, del triunfo en medio de una campaña larga e intensa, le escribí por chat a José Manuel Restrepo, una persona que conozco hace más de una década desde cuando él era columnista de El Espectador y yo editor de Negocios, para preguntarle sobre lo que será el emprendimiento y el liderazgo en el nuevo Gobierno, los dos temas que nos convocan en este espacio editorial.
Pero todavía no recibo respuesta. Entonces, con la libreta de contactos (virtual, no crean que todavía los tengo en una de papel), busqué varios contactos para girar un poco la pregunta y que ahora ese mensaje viaje desde los expertos y protagonistas de los negocios a diario, también desde los académicos, como Restrepo, hacia los dos recién elegidos líderes políticos de Colombia.
Para leer: La pareja de emprendedores que le ayuda a construir “una mejor vida financiera”“Si pudiera tener una llamada con Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, ¿qué le recomendaría – pediría para que desde su gobierno fortalecieran el ecosistema de emprendimiento colombiano y de creación de nuevas empresas? Esa fue la pregunta que les envié, claro, por Whatsapp, como se han vuelto las comunicaciones de esta nueva revolución digital.
Y aquí van múltiples e interesantes respuestas. “Algo que sería muy valioso sería dar descuentos tibutarios o incentivos a las grandes empresas que contraten con pymes, esto podría mover el mercado desde la base. Algo clave es que se cambie cuanto antes la forma en la que se liquida el IVA.
Muchas veces terminamos como emprendedores pagando IVA anticipado que aún no recaudamos”, me expresó Lucas Bravo, CEO y fundador de Educambio, un emprendimiento que desde 2016 ha impactado a más de 52.000 personas con productos y servicios con propósito como papelería ecológica, bibliotecas comunitarias, becas escolares y espacios de transformación “que generan impacto social, ambiental y económico en comunidades históricamente excluidas”. “A la ley de plazos / pagos justos, le hace falta más veeduría o seguimiento en su cumplimiento, la mayoría de los clientes grandes que contratan con pequeñas y medianas empresas, realmente no cumplen con esta propuesta y no tienen consecuencias”. Y “estimulos para creación de empleo joven, flexibilidad impositiva y medidas que aporten al flujo de caja de las pymes”, me respondió.En video: El emprendedor que busca que sus hijos sean millonariosTambién me contestó Andrés Rico, el CEO de Two To Tango, una plataforma “que convierte los eventos en oportunidades reales”, en otras palabras, son los que permiten las conexiones cuando uno está en un evento, ayuda a que uno agende reuniones con otras personas, concrete citas de negocios y cierre acuerdos de manera eficiente.
Sé que han trabajado en más de 10 países y más de 150 industrias. Él fue directo y concreto: Le pedíría a De la Espriella y a Restrepo “la creación de un fondo soberano (sovereign fund).
No solo para emprendedores, también para pymes en crecimiento. Tipo GIC (Singapur), tipo ADIA (Emirators) a escala naciente para Colombia”.
No es el primer emprendedor que me habla de algo así, un fondo de capital que incentive y ayude a los emprendedores de alto impacto a crecer y generar empleo de calidad. Quería ampliar un poco el espectro y en eso siempre ayuda Mariangela López Lambraño, la directora del Centro de Emprendimiento de la Escuela de Negocios de la Universidad del Norte. “Les diría que Colombia no necesita empezar de cero, pero sí necesita pasar del discurso del emprendimiento a una política seria de crecimiento empresarial.
El país tiene talento, universidades, cámaras de comercio, aceleradoras, empresarios y emprendedores en todas las regiones. La pregunta no es si los colombianos quieren emprender; la pregunta es si el entorno les permite crecer, formalizarse, vender, financiarse y sostenerse en el tiempo”.
Recomendada del editor: La francesa que apostó por Colombia y terminó ganando un prestigioso premio de diseñoY entonces hizo un listado de puntos que abordan renglones prioritarios: "Les pediría trabajar en cinco prioridades concretas. Primero, simplificar la formalización y operación empresarial, reduciendo trámites y costos para los pequeños negocios.
Segundo, mejorar el acceso a financiación con instrumentos diferenciados para empresas en etapa temprana, mujeres, jóvenes y regiones. Tercero, convertir las compras públicas y privadas en una verdadera plataforma de crecimiento para emprendimientos y mipymes.
Cuarto, conectar más efectivamente universidad, empresa y Estado, para que las ideas que nacen en la academia se validen con clientes reales, tecnología y mercado. Y quinto, medir el ecosistema no solo por número de empresas creadas, sino por supervivencia, ventas, empleo formal, innovación y capacidad de escalar".Y esta que sigue, siendo un periodista de Bogotá que durante años viajó por muchos departamentos de este país, me hizo escarbar en la memoria: "También les pediría una mirada mucho más decidida hacia las regiones.
El Caribe colombiano tiene ventajas estratégicas en logística, turismo, energía, agroindustria, economía azul, industrias creativas y servicios basados en conocimiento. Fortalecer el emprendimiento regional no debe verse como una agenda social complementaria, sino como una estrategia nacional de productividad.
Si Colombia quiere crecer de manera más equilibrada, tiene que dejar de mirar el emprendimiento como un tema de eventos y convocatorias, y empezar a verlo como una política de desarrollo económico". Ni más, ni menos.
Para leer: ‘El reto no es que los jóvenes sean empresarios, sino que tengan mentalidad emprendedora’Y la petición de Oliver Pardo, director del Centro Javeriano de Competitividad y autor del libro El laberinto fiscal de Colombia, también como buen académico, fue con lista en mano y cinco puntos: “Primero, reduciría la tarifa nominal del impuesto de renta, al menos para empresas pequeñas y jóvenes. Muchas de ellas enfrentan una carga efectiva alta porque no tienen acceso a los tratamientos tributarios preferenciales que sí aprovechan empresas más grandes”.Toda la razón.
Lo he visto en varios casos y me lo cuentan cada tanto emprendedores que me encuentro en eventos del ecosistema. “Segundo, eliminaría la doble tributación sobre dividendos, porque castiga la inversión, la formalización empresarial y la reinversión de utilidades. Tercero, reemplazaría el ICA por un IVA territorial.
El ICA grava los ingresos y no las utilidades. Asimismo, la diversidad de reglas entre municipios vuelve su liquidación y cumplimiento especialmente dispendiosos para las pequeñas empresas”.Y dos más: “Cuarto, bajaría los costos de entrar y permanecer en la formalidad, como la renovación de la matrícula mercantil.
Quinto, revisaría los costos no salariales de contratación, especialmente cargas sobre la nómina como los aportes a cajas de compensación, que encarecen el primer empleo formal”. Aquí hay más propuestas: ¿Qué propone la comunidad emprendedora a quien llegue a la presidencia de Colombia?Pero este otro tema sobre el que nos habló Fabian Acosta, Managing Partner de Legalnova y Mentor Certificado Centro de Emprendimiento Universidad de los Andes, quien asimismo es emprendedor, ahonda en un punto estratégico que, asegura, ya conversaron con el vicepresidente electo: “Les pediría que el emprendimiento vuelva a ser una política de Estado y no un asunto accesorio.
De hecho, en una reunión que sostuvimos con José Manuel Restrepo en nuestras oficinas de Leganova, pusimos sobre la mesa la necesidad de recuperar un marco robusto de incentivos para la creación de nuevas empresas, inspirado en lo que en su momento representaron los beneficios de la economía naranja, pero actualizado a las necesidades actuales: innovación, tecnología, generación de empleo formal, inversión, exportación de servicios y crecimiento empresarial”.Entonces lo explicó con datos concretos: “La Ley 2277 de 2022 derogó varios beneficios del artículo 235-2 del Estatuto Tributario, incluidos los asociados a economía naranja, y la DIAN ha precisado que solo quienes ya habían consolidado el derecho podían seguir gozando de ese tratamiento; por eso, más que revivir una figura anterior, el país necesita diseñar una nueva herramienta tributaria y de política pública para startups y empresas jóvenes”.La petición adicional es, incluso, más amplia y se soporta en lo que ya ha sido el caminar de este ecosistema y sobre lo que también se refería Mariangela López: “También les recomendaría articular mejor a las entidades públicas y privadas que ya existen en el ecosistema: iNNpulsa, Bancóldex, CoCrea, Ruta N, cámaras de comercio, universidades, fondos de inversión, grandes empresas y aceleradoras. No basta con ofrecer beneficios tributarios, los emprendedores necesitan acceso a capital temprano, compra pública innovadora, formación de talento, reglas claras, acompañamiento para escalar y estabilidad jurídica. iNNpulsa tiene programas para emprendimientos en distintas etapas, CoCrea mantiene mecanismos de incentivo para proyectos culturales y creativos, y Ruta N sigue siendo un actor relevante en ciencia, tecnología e innovación; el reto es convertir esas capacidades dispersas en una agenda nacional coordinada y ambiciosa”.
Recomendada: ¿Cómo incentivar el emprendimiento en los jóvenes que no estudian ni trabajan?"El emprendimiento le devuelve al joven el protagonismo de su propia vida", dicen los expertos.PexelsCuando leía sus respuestas, recordaba un par de frases que siempre escucho con muchas frecuencia en esto del mundo de los negocios en donde me muevo: “Le hizo la carta el Niño Dios” y “Tocar no es entrar”. Tengo claro que llegaban todos los regalos que los niños y niñas pedían en esa corto escrito lleno de sueños era pocas veces realizable, pero no cobraban por hacerlo.
Así siento esto que le piden tanto emprendedores como académicos al nuevo gobierno. ¿Qué tal que lean, escuchen y lo vuelvan política pública?
También lo digo: hay que tocar la puerta, nunca se sabe si nos la van a abrir. ¿Qué tal que sí?
Por eso también les dejo este respuesta de Lesly Pérez, la creadora de Dalta, un emprendimiento que ayuda a las personas desescolarizadas a estudiar desde su teléfono celular y con clases personalizadas: “Les diría que Colombia no necesita más discursos sobre emprendimiento, necesita un ecosistema donde crear empresa sea más fácil, menos costoso y más rentable. Le pediría que trabajaran en tres frentes: primero, simplificar los trámites para crear empresa; segundo, facilitar el acceso a crédito y capital para emprendedores; y tercero, fortalecer la educación emprendedora desde los colegios y universidades.
Colombia tiene talento de sobra, pero necesitamos menos barreras y más oportunidades para que las ideas se conviertan en empresas que generen empleo y desarrollo para el país. Si Colombia quiere ser una potencia económica en los próximos 20 años, debemos dejar de medir el éxito por la cantidad de subsidios entregados y empezar a medirlo por la cantidad de empresas sostenibles creadas.
Cada nueva empresa genera empleo, innovación, recaudo y movilidad social. El mejor programa social que puede impulsar un gobierno es ayudar a que más colombianos se conviertan en empresarios".
Y esta otra opinión, que viene de esa voz necesaria de un emprendedor que estuvo a punto de cerrar y del que también publicamos su historia en El Espectador: “En Colombia hablamos mucho de crear emprendimientos, pero poco de ayudar a que esos emprendimientos se conviertan en empresas. Quienes estamos empezando competimos en desventaja frente a compañías que ya tienen acceso a financiación, extensiones de impuestos, subsidios, tecnología y escalalabilidad.
Necesitamos condiciones para competir, acceso a capital para crecer y un entorno que permita que más empresas sobrevivan sus primeros años. Porque cuando una empresa crece, genera empleo, mueve proveedores, paga impuestos y dinamiza la economía.
Mi invitación sería a dejar de medir cuántos emprendimientos nacen y empezar a medir cuántas empresas como Vozz y como muchas que conozco logramos consolidarnos”, me repondió Cesar Mejia Restrepo, el emprendedor de Vozz Café, quien tiene su negocio en el corazón financiero de Bogotá. Y como tengo un listado más largo de pedidos y recomendaciones, esta será la primera entrega de varios de esos puntos que en medio de mi reportería logré reunir buscando la atención de los nuevos inquilinos de la Casa de Nariño.
Esos los publicaremos este viernes en la tarde noche y la próxima semana. La idea es sumar, entre todos, para hacer del emprendimiento una verdadera herramienta de crecimiento económico, una variable que todos necesitamos que vaya en positivo.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
Información de El Espectador (Colombia). Edición y redacción: Noticias Today.
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