Irán ha elevado el tono este viernes para tratar de mantener el control del estrecho de Ormuz –su principal carta de presión en las negociaciones con Estados Unidos– lanzando amenazas contra los buques que utilizan la ruta sur, que transcurre por aguas de Omán y cuenta con apoyo de Washington, y que es la que está siendo más utilizada esta semana por las principales navieras. La Organización Marítima Internacional (OMI) continúa negociando con Teherán garantías para los barcos mercantes que pretenden abandonar su encierro de cuatro meses en el golfo Pérsico después de que, el jueves, un proyectil lanzado presuntamente por fuerzas iraníes impactase en un carguero de bandera de Singapur, lo que obligó a esta agencia vinculada a la ONU a “pausar temporalmente” su plan de evacuación.

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