Quién fue el Macho Prieto, lugarteniente del Mayo detrás de Los Rusos

Temido, sanguinario y firme. En las filas del Cártel de Sinaloa el nombre de Gonzalo Inzunza Inzunza quedó grabado con plomo.
Mejor conocido como el Macho Prieto, el lugarteniente de Ismael El Mayo Zambada se consolidó como un engranaje clave no sólo para sus operaciones de tráfico de drogas sino también para la conformación de un violento aparato sicarial. Antes de un Carlitos Rugrats e incluso que un Chino Ántrax, la lealtad de Gonzalo Inzunza Inzunza le permitió al también llamado Señor del Sombrero consolidar y proteger su impero criminal, toda vez que su operador se encargó de estar en la primera línea de defensa en contra de autoridades, pero sobre todo de organizaciones delictivas rivales.
Sus hazañas, plasmadas en múltiples narcocorridos, hicieron del Macho Prieto un referente en la ‘narcocultura’ sinaloense, aquella que se arraigó en el imaginario colectivo de algunos jóvenes que quisieron seguir sus pasos. Quienes lo consiguieron no sólo se han encargado de mantener vivo su legado sino que también figuran como actores criminales que, en la actualidad, redibujan las piezas del tablero criminal en México.La historia del Macho Prieto es también la de decenas de pistoleros que pusieron su vida al servicio de una organización criminal que, pese a estar fragmentada, continúa sembrando violencia en Sinaloa y en gran parte del noroeste mexicano.
Los inicios del Macho Prieto Aunque la influencia de Gonzalo Inzunza Inzunza repercutió en al menos tres estados del norte de México, su origen se sitúa en Sinaloa. Los detalles sobre sus primeros años de vida son escasos, no obstante, los de su trayectoria criminal no lo son.
Algunas versiones extraoficiales narran que se inició en actividades delictivas luego de el fallecimiento de su padre. Otras sugieren que se mudó a Sonora y que fue bajo el amparo de la familia Quintero donde inició a operar y se enemistó con otros narcotraficantes locales.
Cualquiera que hayan sido sus primeros pasos criminales, su llegada a las filas de Los Mayos data de la década de los noventa. Fue el propio Vicente Zambada Niebla -hijo del cofundador del Cártel de Sinaloa- quien afirmó haberlo conocido en 1999 cuando, según su testimonio, el Macho Prieto ya contaba con su propia célula delictiva dedicada al tráfico de drogas integrada por, al menos, 50 personas.A través de una serie de misivas entregadas a la periodista Anabel Hernández, El Vicentillo explicó que fue la violencia con la que operaba Gonzalo Inzunza Inzunza la que orilló a El Mayo Zambada a solicitar un encuentro personal.
En dicha reunión, el cofundador del Cártel de Sinaloa no sólo habría acordado integrarlo a sus filas sino que también le pidió disminuir los enfrentamientos armados en miras de evitar un despliegue de autoridades federales en la región. El acuerdo entre el Macho Prieto y el Señor del Sombrero transitó en dos sentidos: logístico y seguridad.
Por un lado, Inzunza le ofreció al cofundador del Cártel de Sinaloa la infraestructura necesaria para transportar cargamentos de narcóticos a Estados Unidos, años más tarde dicha operación se perfeccionó con la apertura de una ruta que conectaba Costa Rica y diversos países de Centroamérica, hasta Culiacán, Mexicali y, finalmente, California. Según describió El Vicentillo, el Macho Prieto tenía alrededor de siete u ocho pipas con compartimientos secretos donde transportaban toneladas de cocaína bajo la fachada de ser gasolina.
Entre rutas establecidas y casas de seguridad donde descargaban, dicho método potenció el lucrativo negocio del Cártel de Sinaloa y en específico el de Ismael El Mayo Zambada pues, al tiempo que cruzaban los cargamentos de narcóticos, los autotanques regresaban a territorio nacional cargados de dinero y armas. “Yo nací para ser traficante, yo nací pa’ un equipo mandar, yo nací me pusieron un nombre: Macho Prieto es clave pa’ variar. Ya sabrán al cártel que defiendo, la camiseta bien puesta a tirar [...] Señor Mayo, se me ve, estoy firme esperando una orden y atacar”, se escucha a lo largo de un narcocorrido dedicado a Gonzalo Inzunza Inzunza por Larry Hernández.
Si bien como operador logístico el Macho Prieto ya era un socio notorio para el Mayo Zambada, su relevancia recayó en su capacidad operativa para defender territorios y proteger sus redes de contrabando de narcóticos a Estados Unidos.El Macho Prieto y su escuadrón de sicarios De acuerdo con reportes de autoridades estadounidenses, asimismo del Macho Prieto, Gonzalo Inzunza Inzunza era también conocido como El 11 o El MP, pese a ello, en Sinaloa era identificado con un alias más: El Señor de las Bazucas. El pseudónimo no fue casualidad sino más bien resultado de su documentado uso de armamento de alto calibre en enfrentamientos que el Cártel de Sinaloa remarcó con grupos rivales y agentes del orden.
Fusiles Barret calibre .50 y hasta granadas de fragmentación formaban parte de las armas que el Macho Prieto no sólo utilizaba sino que también proveeía al séquito de pistoleros que formaban parte de su célula delictiva. En 2005 al grupo que comandaba Gonzalo Inzunza Inzunza se le indicó de estar detrás del llamado “Bazucazo de Ciudad Obregón”, un feroz enfrentamiento armado protagonizado por civiles armados y elementos del Ejército Mexicano, la Policía Federal Preventiva (PFP), de la Agencia Federal de Investigación (AFI) y de la Policía de Sonora.
Granadas y la detonación de una bazuca en contra de los agentes del orden motivó una cacería en contra de los sicarios afines al Mayo Zambada, al tiempo que su hazaña trascendía, nuevamente, a la 'narcocultura' del país a través de un narcocorrido que no tardó en acaparar la atención de la opinión pública. “Todo empezó en Obregón, una bazuca tronaba, a la gente del gobierno ese día la desarmaban, eran varios pistoleros [...] Tomaron la 15 sur con rumbo pa’ Sinaloa, les pusieron un retén al entrar a Navojoa, ahí parecía el infierno, pelearon casi una hora. Estaba la PFP, judiciales del estado, municipales y guachos pero no los respetaron”, se escucha en algunas partes del controversial tema interpretado por El Tigrillo Palma.
Como lugarteniente, el auge del Señor de las Bazucas llegó en 2008 cuando estalló el conflicto del Cártel de Sinaloa en contra del de los Beltrán Leyva. Junto a otros jefes de seguridad como los hermanos Torres Félix, Gonzálo Inzunza Inzunza se convirtió en protagonista de múltiples episodios de violencia que rápidamente lo catapultaron al radar de autoridades.
Una vez que el Cártel de Sinaloa se antepuso al de los Beltrán Leyva, el Macho Prieto y su grupo de pistoleros -que alcanzó a tener 200 elementos según describió El Vicentillo-, continuaron enfrentando a organizaciones delictivas rivales, tal fue el caso de los Arellano Félix y Los Garibay en Baja California, un estado a donde se trasladaría luego de sostener rencillas con los hermanos Torres Félix en Sinaloa.El legado de Los Rusos La información recopilada por la periodista Anabel Hernández en su libro El Traidor: el diario secreto del hijo del Mayo (2019) describe que el Macho Prieto se distanció de la facción de los Zambada en 2010 por dos motivos. El primero fue el asesinato de Paulo Osorio, un hombre allegado a Manuel Torres Félix que desató su furia.
El segundo, los problemas de adicción que Gonzalo Inzunza Inzunza tenía y que lo hacían tomar decisiones viscerales que desobedecían las órdenes del Mayo. Las circunstancias orillaron al Macho Prieto a replegarse en municipios de Baja California y Sonora donde ya se había encargado de conformar su influencia a través de socios clave como Cenobio Flores Pacheco, alias El Checo o El 6, quien asimismo de ser su mano derecha en operaciones de transporte en la frontera, ya se había convertido en jefe de plaza de Mexicali, pero también de un joven Ruso quien para entonces ya estaba al frente de las operaciones criminales en Sonoyta.
Hasta antes del testimonio de El Vicentillo, Juan José Ponce Félix había logrado mantenerse fuera del radar de las autoridades, no obstante, sus operaciones a lado del Macho Prieto sentaron las bases de su amplia trayectoria delictiva que, en la actualidad, lo llevaron a encabezar a Los Rusos, identificado por autoridades estadounidenses como el brazo armado más poderoso de Los Mayos. El Departamento de Estado ofrece una recompensa de hasta 5 millones de dólares por información que conduzca a la captura de El Ruso, mientras que su rostro y nombre protagonizan boletines de búsqueda por parte del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
En una situación similar se ubica Cipriano Peralta Cázarez, alias El P1 o Ponchito Lima, quien también formó parte primero de las filas de Gonzalo Inzunza Inzunza y posteriormente de la cúpula de Los Rusos. "Voy a cantar un corrido a Ponchito el de la Lima, ya hasta se ve que se le estima.
Desde los 15 el plebe armado se veía, firme con el Ruso ya pelearon entre sus filas [...] Soy estudiante graduado en la academia del Macho, nos inculcó a no dejarnos, peleo mi sangre y eso no voy a olvidarlo, me convirtió en un guerrero, mis respetos Don Gonzalo", se escucha a lo largo de un narcocorrido interpretado por Jesús Chairez y dedicado al P1. Las trayectorias delictivas de integrantes de las filas del Macho Prieto han prosperado, no obstante, la suerte no fue la misma para el sanguinario lugarteniente del Mayo Zambada,La caída del Macho Prieto El alto perfil que Gonzalo Inzunza Inzunza ostentó en el Cártel de Sinaloa llevó a la Procuraduría General de la República (PGR) a ofrecer una recompensa de hasta tres millones de pesos por su captura al tiempo que ganaba rivales no sólo ajenos a su organización delictiva sino también dentro de ella.
Pese a haber salido de Sinaloa, su destino lo alcanzó. En diciembre de 2013 el Macho Prieto fue abatido durante un enfrentamiento armado suscitado en la zona hotelera de Puerto Peñasco en Sonora.
De acuerdo con reportes periodísticos de la época, elementos de la Secretaría de Marina (Semar) desplegaron un intenso operativo que tenía como objetivo su captura, no obstante, al ser atacados por sus pistoleros tuvieron que repeler la agresión que dejando como saldo cinco personas muertas, incluyendo al lugarteniente del Mayo Zambada. En una entrega realizada por el semanario ZETA Tijuana se señala que fueron miembros del Cártel de Sinaloa los que habrían proporcionado información tanto a autoridades mexicanas como a agencias de seguridad estadounidenses para neutralizar al Macho Prieto toda vez que, en su intención de expandirse en el noroeste mexicano, había ordenado el asesinato de integrantes de su misma organización delictiva.Trascendió también que, luego de el enfrentamiento con el personal naval, el cuerpo de Gonzalo Inzunza Inzunza fue robado por integrantes de su grupo criminal.
Si bien dicho detalle levantó sospecha sobre la veracidad de su fallecimiento, nadie se esperaba que la verdadera supervivencia del Macho Prieto quedaba en aquellos pupilos que se formaron en sus filas y que, luego de su muerte, heredaron no sólo su estructura criminal sino también su brutalidad para operar y, de este modo, continuar desatando violencia en Sinaloa, Sonora y Baja California. Ésta vez, bajo el nombre de Los Rusos.
ATJ
Información de Milenio (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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