Telemundo está viviendo el mejor Mundial de su historia. La cadena hispana en Estados Unidos no solo registró cifras récord de audiencia durante el arranque de la Copa Mundial 2026, sino que también ha comenzado a llamar la atención fuera de su público tradicional gracias a una cobertura que combina narraciones de alta intensidad y decisiones de transmisión que la diferencian de sus competidores.Los números son contundentes.

Según datos divulgados por NBCUniversal Telemundo Enterprises, el partido inaugural entre México y Sudáfrica acumuló 13,4 millones de espectadores entre televisión, streaming y plataformas digitales. La cifra representa un aumento del 229% respecto al partido inaugural del Mundial de Catar 2022.El encuentro se convirtió en el partido inaugural de una Copa Mundial más visto de todos los tiempos y también en el partido masculino más visto en la historia de la televisión en español en Estados Unidos.En televisión tradicional, la transmisión promedió 7,6 millones de espectadores y alcanzó un pico de 9,3 millones durante los momentos de mayor audiencia.

Fue, asimismo, el programa más visto del día en Estados Unidos sin importar el idioma y la emisión con mayor audiencia en la historia de Telemundo.El fenómeno también se trasladó a las plataformas digitales. A través de Peacock y Telemundo Deportes, el partido registró una audiencia promedio por minuto de 4,9 millones de espectadores, equivalente al 36% de la audiencia total del encuentro.

Esto representó un crecimiento del 485% respecto al partido inaugural de Catar 2022.La decisión de Telemundo de mantener la cobertura durante las pausas de hidratación, en lugar de cortar de inmediato a bloques comerciales, sería una de las razones de preferencia de los televidentes.Esa continuidad en pantalla ha sido destacada por espectadores en redes sociales como un factor que refuerza la sensación de estar dentro del partido, más que como una interrupción del evento.Cómo canta los goles TelemundoLos buenos resultados no se limitaron al juego de apertura. Durante la primera jornada del torneo, que incluyó los encuentros entre México y Sudáfrica y Corea del Sur contra República Checa, las plataformas de Telemundo alcanzaron una audiencia total acumulada de 10 millones de espectadores, un incremento del 289% respecto a los dos primeros partidos del Mundial anterior.La ceremonia inaugural también rompió marcas.

La transmisión alcanzó un promedio de 3,1 millones de espectadores, convirtiéndose en la ceremonia inaugural más vista desde Brasil 2014 y registrando un crecimiento del 235% en comparación con Catar 2022.Impulsada por el torneo, Telemundo registró asimismo el día más visto de toda su historia. El 11 de junio la cadena alcanzó una audiencia promedio de 2,6 millones de espectadores durante toda la jornada, incluyendo partidos, análisis, programas especiales y cobertura informativa.Incluso los anunciantes se vieron beneficiados.

Según datos divulgados por la cadena, los espectadores fueron un 34% más propensos a buscar información sobre las marcas anunciantes durante los primeros días del torneo. Asimismo, se registraron mejoras del 20% en recordación de marca, 14% en favorabilidad hacia los anunciantes y 25% en intención de compra respecto a las métricas observadas durante el Mundial de 2022.No solo es el fútbolUna columna del periodista escocés Phil Hay, de The Athletic, publicada en New York Times, ofrece otra clave para entender el impacto de Telemundo.

Todo inició, según escribió, casi por accidente: “I don’t speak Spanish”, reconoce al explicar por qué nunca había prestado atención a este tipo de transmisiones.No obstante, luego de cambiar de canal por fallas en la señal habitual, se encontró con una forma de narrar el fútbol completamente distinta. Lo que más le llamó la atención fue la intensidad constante de los comentaristas: “they speak incessantly”, escribió, en referencia a que no hay silencios durante el partido.Hay describe la experiencia como algo fuera de lo habitual en la televisión británica, donde las transmisiones suelen ser más sobrias.

En contraste, afirma que en Telemundo la emoción es permanente y todo se amplifica, especialmente en los momentos de gol, donde resuena el clásico estilo de Andrés Cantor con su ya famoso “GOOOOOOOL!”, que él mismo destaca como una de las marcas más reconocibles del Mundial.El periodista también señala que esa energía transforma la experiencia completa: “incluso sin entender el idioma, la pasión del relato hace que el partido se sienta más intenso y envolvente. La transmisión es una montaña rusa”, escribió en su reseña.