OBERÁ.— Luego de varios días de tareas investigativas, efectivos policiales lograron detener a un joven de 21 años que, haciéndose pasar por repartidor de una empresa de motomandados y encomiendas, habría concretado una serie de estafas bajo una misma modalidad delictiva que ya dejó varias víctimas en distintos barrios de Oberá.La investigación se inició a partir de la denuncia presentada por Yunior Katriel R., empleado de comercio, quien relató que el pasado 17 de junio envió por encomienda un teléfono celular Motorola destinado a una mujer domiciliada en San Vicente. El envío debía abonarse mediante la modalidad de contrarreembolso y fue retirado por un supuesto cadete que se movilizaba en mopto, sin dominio colocado.Horas más tarde, la destinataria confirmó haber recibido el equipo y afirmó que realizaría el pago mediante una transferencia bancaria, dinero que nunca fue acreditado.

Al comunicarse con la empresa Neo Mandados, el denunciante descubrió que el envío nunca había sido registrado por la firma, confirmándose que había sido víctima de una estafa.A partir de ese hecho, la División de Investigaciones profundizó las pesquisas mediante relevamiento de denuncias, declaraciones testimoniales y tareas de campo, estableciendo que el mismo modus operandi había sido utilizado en reiteradas oportunidades para concretar múltiples estafas y defraudaciones en jurisdicción de al menos dos comisarías de la ciudad. En todos los casos coincidía la participación de un joven que se desplazaba en una motocicleta Rouser negra y se presentaba como empleado de la empresa de encomiendas.La detención Con esos elementos, los investigadores organizaron una entrega controlada simulando una nueva venta.

El sospechoso acudió al punto de encuentro a bordo de la motocicleta utilizada en los hechos, momento en que fue identificado y detenido.Se trata de Octavio Elionel V., de 21 años, domiciliado en Oberá, quien presuntamente se hacía pasar por cadete de Neo Mandados para apoderarse de distintos objetos de valor.Durante el procedimiento se secuestró un teléfono celular, que coincide con el denunciado por la primera víctima, dos comprobantes de entrega con membrete de Neo Mandados, un casco negro marca LS2 y una motocicleta Bajaj NS Rouser 200 negra, utilizada como medio de movilidad para cometer los ilícitos.Asimismo, se dio intervención a la División Cibercrimen para el secuestro y posterior peritaje del teléfono celular, que será incorporado como elemento de prueba en la causa.En el marco de la investigación también denunció el propietario de la empresa Neo Mandados, José Augusto Guastavino, quien expresó haber sufrido un importante perjuicio por el uso indebido del nombre de su firma, afectando su prestigio comercial.En otro orden, se sumó una nueva denuncia de Jeison Daihan L., empleado de una estación de servicio YPF, quien expresó haber sido víctima del mismo individuo durante el mes de enero, cuando entregó una consola PlayStation 4 bajo idéntica modalidad, sin recibir jamás el pago acordado.Los investigadores consideran que podrían aparecer nuevos damnificados en los próximos días, ya que existen indicios de que el sospechoso habría cometido otros hechos similares utilizando el mismo mecanismo. Por ello, las actuaciones continúan con el objetivo de determinar la totalidad de las víctimas y esclarecer todos los episodios vinculados a esta modalidad delictiva.