¿Cuándo acudir al ginecólogo por problemas en la intimidad?

Miles de personas callan la disminución de la libido, el dolor, la dificultad para alcanzar un orgasmo o la incomodidad durante el sexo asumiendo que se trata de males inevitables. Para Raffaela Schiavon, ginecóloga y especialista en Salud Sexual y Reproductiva, este silencio tiene un costo sanitario tangible.
Quienes enfrentan dificultades en su vida sexual rara vez se enteran de que su padecimiento tiene nombre y tratamiento. De hecho, por lo general ni siquiera tienen claro a quién pueden acudir para resolver sus dudas.
Al respecto, la especialista comparte consejos a tomar en cuenta para decidir si los problemas en la intimidad deben recibir atención ginecológica o la guía de un sexólogo. ¿Cómo saber si debo acudir a un consultorio ginecológico?
La vergüenza, el tabú, la educación sexual deficiente y las normas de género tienen un peso importante al momento de decir si recurrir a un especialista. Quienes logran dar este primer paso aún se enfrentan con dificultades para expresar sus preocupaciones. “Las consultas se agrupan en varios ejes recurrentes.
La disminución del deseo sexual es la más prevalente, aunque muchas pacientes tardan en nombrarlo directamente”, comparte la ginecóloga. Es común que después del parto o durante la lactancia también surja la duda de si sentir menos deseo es solo una etapa.
Otros de los motivos son la dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales), dificultad para alcanzar el orgasmo o cambios en su intensidad. La doctora detalla: si bien el placer, el deseo y la excitación sexual están atravesados por diferentes factores como las hormonas, emociones y contexto, el primer nivel de atención debe ser en un consultorio ginecológico. “La recomendación basada en evidencia es comenzar por el nivel médico-ginecológico, ya que es necesario descartar primero causas orgánicas y hormonales”.
La atrofia vaginal, el desequilibrio hormonal así como algunos medicamentos e infecciones pueden ser la causa detrás de una baja en la libido, mientras que el dolor durante las relaciones sexuales tiende a ser común durante la perimenopausia y menopausia debido a la caída de los niveles de estrógeno. De acuerdo con la doctora Raffaela, este tipo de casos se resuelven médicamente, es decir, con el uso de fármacos o ajuste en el estilo de vida, por lo que “iniciar terapia sexual sin descartar estas causas puede generar un abordaje ineficiente”.En contraste, si el examen clínico y los estudios son normales, pero el problema persiste, la terapia sexual con un profesional certificado es fundamental. Aquí entra el papel de las y los sexólogos que pueden ayudar a tratar diversos tipos de disfunción sexual con causas o repercusiones psicológicas, como explica Cleveland Clinic. “La sexualidad femenina tiene un componente psicológico, relacional y sociocultural que ningún fármaco puede resolver de manera aislada.
El modelo óptimo es multidisciplinario: ginecología, psicología o terapia sexual y, cuando exista depresión o ansiedad subyacente, psiquiatría”, concluye la doctora Schiavon. ¿En qué circunstancias la falta de deseo puede ser considerada una alerta clínica?Desde la perspectiva clínica, los problemas de salud sexual impactan la calidad de vida, la autoestima, las relaciones de pareja y la salud mental.
En palabras de la experta, este ámbito de la vida constituye un componente fundamental del bienestar integral. La tendencia histórica de la medicina a enfocarse en la función reproductiva femenina, excluyendo este rubro, ha limitado la exploración del placer, mientras fomenta el uso de fuentes no confiables, la normalización del sufrimiento y la persistencia de mitos en torno a la salud sexual.
La falta de deseo es parte del espectro, ya que no es un problema necesariamente. Por ello es importante identificar en qué momento se convierte en una señal de alerta que amerita consulta con un especialista.
Algunas de las detectadas por la ginecóloga son: Disminución del deseo persistente por más de seis meses que genera malestar personal o conflicto en la relación Dolor durante las relaciones sexuales en cualquier etapa de la vidaCambios bruscos en el deseo asociados al inicio de medicamentos, cambios hormonales o enfermedades crónicas Dificultad para lubricar con ardor o irritaciónAnsiedad significativa relacionada con la vida sexual ¿Cuándo hay que ir al ginecólogo? Otras de las señales a las que hay que prestar atención La ginecología aborda una amplia variedad de problemas relacionados con la salud reproductiva femenina que van desde problemas menstruales, embarazo, infecciones, algunos tipos de cáncer, problemas para concebir y menopausia.
De acuerdo con la Dra. Waverly Peakes, ginecóloga del Houston Methodist, asimismo de las revisiones de rutina recomendadas, existen siete razones que ameritan una visita: Menstruaciones anormales o dolorosasSangrado vaginal irregular Dolor pélvico Síntomas de menopausiaDolor o bultos en los senosProblemas urinarios LHM
Información de Milenio (México). Edición y redacción: Noticias Today.
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