Gustavo Alfaro, menos filosófico y más terrenal en el Mundial: "Salimos a ganar o estamos afuera"
Este jueves, Paraguay estará jugándose otra final luego de la que le ganó a Turquía el sábado pasado, permitiéndose una última oportunidad muy valiosa en el Mundial. Será ante Australia, que contabiliza los mismos puntos (tres), pero una mejor diferencia de goles.
Un empate no les vendría mal teniendo en cuenta que cuatro unidades son una cosecha óptima para poder pasar como segundos o terceros. Pero Gustavo Alfaro se aleja de las cuentas, no quiere especular y solo piensa en un resultado.Aquella goleada inicial ante Estados Unidos (4-1) pareció moverle la estantería al entrenador y, desde entonces, prefirió ir al hueso con sus palabras.
Como en esta previa al tenso encuentro, en la que propuso un matar o morir. “Tenemos que vivirlo como si fuera el último partido de la Copa del Mundo. No existe el mañana.
El partido es hoy y hay que darlo todo”.“Salimos a ganar el partido o quedamos eliminados”, continuó, sin siquiera querer imaginarse si tres puntos en la tabla lo pueden ubicar dentro de las ocho mejores terceros. “Si me preguntan a mí, quiero ser primero. Pero entre tercero y cuarto, prefiero terminar tercero y que Paraguay se clasifique.
Más temprano que tarde te vas a tener que cruzar con todos”.Asimismo, le da el valor al triunfo desde la óptica histórica, un aspecto motivador más para su delegación: “Si le ganamos a Australia, será la primera vez que Paraguay gane dos partidos en un Mundial. Depender de nosotros en la última fecha era uno de los primeros objetivos y lo hemos conseguido.
Eso nos permite tener confianza para buscar algo importante”.Una vez analizado el contexto que afrontará este jueves, desde las 23 (horario argentino), en Santa Clara, California, entregó su pensamiento sobre el rival, comparándose: “Los dos demostramos que no necesitamos la tenencia de la pelota para ganar”.“Es un equipo muy físico, tiene jugadores que están entre los más veloces y con una enorme capacidad de contundencia. Con un juego aéreo muy fuerte.
Australia ha evolucionado muchísimo desde que compite en Asia. Mejoró en todos los aspectos y se está reflejando”, desarrolló sobre un seleccionado que dejó de competir años atrás en las eliminatorias oceánicas por su enorme diferencia de jerarquía.De todas maneras, usó los puestos del ranking FIFA que los separa, con los Socceroos ubicándose 25° y la Albirroja, 37°, para lanzar frases motivadoras: “La jerarquía se respeta, pero no se teme.
Que seamos un ranking inferior no hace que me sienta inferior dentro de la cancha". Y recordó su vaticinio sobre la dureza del Grupo D: “Dije que era el más parejo de todos.
Los cuatro equipos tenían posibilidades de clasificarse o de quedar eliminados. Nosotros éramos los más vulnerables, según las estadísticas y el ranking”.Y, en ese sentido, concluyó: “Son partidos que se definen en detalles y en la capacidad de aprovechar los momentos favorables”.
Un detalle puede ser la ausencia de Miguel Almirón, luego de ser echado por aplicarse por primera vez la “ley Prestianni”. Lo reemplazaría Mauricio Magalhaes: “Nos puede dar capacidad de pausa, organización y asociación”, explicó el DT.El rafaelino le bajó el tono a la cuestión: “Por suerte le dieron una fecha”, rescató.
Pero luego de la imagen de Jude Bellingham tapándose la boca como lo hizo Almirón, sin ser sancionado, la bronca se acentuó. Y Alfaro insistió en su pedido: “Yo no soy juez para juzgar si está bien o mal.
Lo único que reclamo siempre es igualdad de condiciones“.Llegó la hora de la verdad: de un pésimo comienzo, algo mejor puede iniciar.
Información de La Nación. Edición y redacción: Noticias Today.
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