La pandemia no frenó el espíritu emprendedor paraguayo: lo postergó. En seis años nacieron 298.749 empresas en el país, mientras que 48.812 se dieron de baja.

El resultado es un saldo neto de 249.937 contribuyentes nuevos, según datos de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT). Hecha la cuenta, son 137 empresas nuevas por día, en promedio, a lo largo de seis años. “El país mantuvo una dinámica positiva en la creación de empresas durante los últimos seis años, pese al fuerte impacto que generó la pandemia del COVID-19 sobre la economía”, aseveró Óscar Orué, director nacional de la DNIT, en conversación con ABC Negocios.

La curva no fue lineal. En 2020 se inscribieron 50.214 nuevas empresas, pero se diluyó en 2021: 45.762 y apenas 40.245 en 2022.

Recién en 2023 arrancó la remontada, con 51.711 nuevos negocios, que se afianzó en 2024 (54.835) y alcanzó su techo en 2025, con 55.982 nuevas inscripciones, un récord para el período analizado. Mientras la creación de nuevas empresas se sostenía, las bajas hicieron el camino inverso.

Las cancelaciones pasaron de 9.038 en 2020 a 7.063 en 2025, una caída sostenida que la DNIT no logra explicar del todo: los formularios de cierre no piden las causas específicas del cese de actividades. El saldo de esa doble tendencia –más altas, menos bajas– fue un 2025 histórico: 48.919 empresas netas, el mejor resultado de los seis años relevados.

El sector de comercio al por mayor y menor concentró 105.711 nuevas inscripciones, más de un tercio del total país. Detrás se ubicaron los hogares que emplean personal doméstico, con 33.903 altas, y transporte y almacenamiento, con 23.839.

El comercio también encabezó las cancelaciones, con 19.942 casos, seguido por agricultura, ganadería y pesca (4.708) e industrias manufactureras (3.973). Es, a la vez, el sector más dinámico y el más volátil de la economía formal paraguaya.

De las 54.056 sociedades constituidas en el período, el 42% optó por la figura de Empresa por Acciones Simplificada (EAS), que se impuso como la preferida para formalizar un negocio. Su avance responde a trámites más simples y tiempos más cortos para arrancar, una ventaja clave para emprendedores que antes veían en la burocracia un motivo para postergar la formalización.

El período también dejó 98 fusiones empresariales, concentradas en agricultura y ganadería (23%), comercio (21%) e industrias manufactureras (19%): los mismos sectores que más crecen son los que más se consolidan. Los números llegan en un contexto favorable: en diciembre de 2025, Paraguay obtuvo el grado de inversión de Standard & Poor’s, una señal que el Gobierno vincula a mayor previsibilidad para la creación de empresas y empleo.

Formalización y mejor calificación crediticia delinean un escenario en el que, para muchos paraguayos, abrir un negocio dejó de ser la excepción.