“Somos Tricolor de Paine, un club con más de 116 años de historia y fuimos testigos de lo que logró el Scarso con Tim Payne. Una verdadera locura”.

Con estas palabras, Martín Nilo, presidente de la señera institución, inició una campaña en la que promete que, si el equipo consigue ser el que tenga más seguidores en Chile, se cambia el nombre a Tricolor de Payne.La meta es llegar al influencer que lanzó a la fama al rústico defensa neozelandés, quien pasó de unos pocos followers a tener casi seis millones en Instagram y que, gracias a ello, fichó en Olimpia de Paraguay. Desde Copiapó, donde el equipo se encuentra para disputar un partido de la Tercera División B, el timonel explica a El Deportivo las razones que lo llevaron a adoptar este cambio.“Yo trabajo con un CM, que es Ignacio Hinojosa, y cuando salió el tema de Tim Payne, él publicó una foto con el jugador con la camiseta de Tricolor y una sandía en la mano”, parte relatando sobre la particular idea.

El dirigente cuenta las penurias que implica mantener a un club en el fútbol amateur. “Todo lo que se genera es a pulso, todo lo generamos nosotros. No es que venga a algún estamento a ayudarnos, sino que trabajamos nosotros, nuestra familia”, explica.“En el caso mío, mi señora me acompaña.

Ella es la locutora oficial del estadio, Macarena, que es la secretaria, va con su marido y con sus hijos, que nos ayudan a atender la pérgola. Entonces, es un sinfín de cosas y un trabajo muy grande que se hace para mantener la división”, agrega.

En ese plano, cuenta, que en esa instancia buscaron una fórmula para encontrar esos ansiados recursos. “Empezamos a madurar la idea de la redes sociales y vimos que es un nicho económico que mueve mucho capital, mucho contacto, y en base a eso nace el tema de Tim Payne y Tricolor de Paine”, destaca.Eso sí, las reacciones han sido diversas y eso se puede apreciar en las mismas redes. “Me han escrito groserías”, admite. Aunque, de todos modos, defiende la idea. “Si usted coloca en el Waze o alguien lo interpreta en inglés, también suena ‘Pein’.

Al final es una ‘y’ griega por una ‘i’ latina”, grafica.De todas maneras, Nilo aclara los alcances de este cambio de nombre. “Lo primero es que el nombre, la historia y la impronta del club no están en riesgo, en ningún caso. No vamos a tirar 116 años de historia por la borda.

Sí es un tema de merchandising osado, pero jamás vamos a poner en riesgo el patrimonio del club”, sostiene. View this post on Instagram En esta línea, explica que “en las redes sociales sería el cambio.

Para efectos de inscripción, el nombre sigue siendo Club Deportivo Tricolor Municipal de Paine”.El dirigente también saca cuentas alegres, porque desde que se dio a conocer esta singular campaña, el club duplicó la cantidad de seguidores. “Subimos de siete mil a 16 mil y algo, que es lo que hay ahora. Y ya estoy teniendo conversaciones por interno, donde nos están contactando para auspiciarnos”, afirma.

Una dura realidadPara el presidente del cuadro del sur de la Región Metropolitana es una buena noticia, porque le permite ilusionarse con dejar atrás las dificultades económicas que enfrenta. “No tenemos derecho a televisión, tampoco uno puede pagar sueldos a jugadores o cuerpo técnico, sino que se les brinda una ayuda económica. No es un sueldo, pero juntar esas lucas cuesta.

Imagínate que el puro viaje a Copiapó nos salió dos millones y medio y a eso hay que sumarles las colaciones. Hoy tenemos a tres jugadores y casi un cuarto que están lesionados de las rodillas y eso implica operaciones”, lamenta.“Entonces, no recibimos financiamiento estatal.

Nosotros sobrevivimos por la entrada, por lo que podemos generar en la pérgola, cuando se venden el famoso completo, la famosa papa frita, la bebida... Con eso sobrevivimos nosotros.

Si hay que hacerle una resonancia a un jugador, tenemos que financiarlo vendiendo completos o choripanes”, describe.En otro orden, el club también cumple un rol social. “Nosotros tenemos siete series jugando en la rama local, incluida la femenina, tenemos escuela de fútbol con cinco series más, una Sub 16 y una Sub 18, y el equipo de Tercera División. Son alrededor de 300 jugadores, 300 personas ocupadas en algo deportivo, que es algo saludable, y no están en otras instancias.

Imagínese lo que pasó con el niño de San Bernardo... Justamente estamos hablando de las mismas edades de los involucrados”, enfatiza.“Hay gente que tiene problemas sociales, problemas económicos.

Y nosotros, de alguna manera, generamos ese sustento para ellos”, complementa.¿Y Tim Payne? Martín Nilo afirma que van a ver la posibilidad de que pueda enviar un saludo. “Pero en realidad lo que busca esta campaña es ponerlo en la palestra para ser atractivo para algunas empresas que quieran aportar.

Económicamente, eso es lo que buscamos. Ya todo lo que se ve para adelante es ganancia, en cuanto a imagen”, reconoce, junto con calcular que una buena meta para garantizar la operatividad del club son $ 60 millones anuales.

Por ello, busca capitalizar este éxito: “Al final del día, a Paine lo conocen por la sandía, por Los Chacareros de Paine y por Tricolor de Paine. Ojalá que podamos cumplir nuestro objetivo”