SANTA FE.— En las últimas semanas, la sede del Poder Ejecutivo Nacional y la Residencia de Olivos se han convertido en motores de búsqueda de una salida al problema que plantea la conservación de Manuel Adorni en el Gobierno. Los hermanos Milei y la mesa -cada vez más chica- que los rodea, infieren que el ojo del huracán que los sacude está en el hecho de haber perdido la agenda.

Una dificultad que, frente a este escenario, se le adjudicó a la Secretaría de Comunicación y Prensa de la Nación, y a la ausencia de un vocero calificado que pueda cumplir el rol sin necesidad de quedar entrampado en la defensa propia. Bajo ese razonamiento se inició el torbellino de cambios que vuelve a sacudir a la Casa Rosada.

El primero en caer fue el máximo ladero del actual jefe de Gabinete, Javier Lanari, quien desde su área estuvo a cargo de la relación con los medios y sus periodistas, especialmente con los que están acreditados de manera permanente en Balcarce 50. “Hace cuatro meses que estamos quemados con lo de Manuel”, sostienen desde las oficinas que dirigía el ex reportero, que por el momento tiene un rumbo incierto en materia laboral. “Hubo un desgaste en la gestión comunicacional y es bueno que el Presidente decida oxigenarla. Tanto Adrián Ravier (el nuevo portavoz) como Fabián Fernández (flamante secretario de Prensa) son tipos muy capacitados para cumplir con la tarea que se les ha encomendado”, agregó una voz del mismo sector.

El funcionario saliente fue quien se tuvo que encargar de tratar con los representantes de las empresas periodísticas a las que se les retiró la autorización para tener corresponsales en el palacio gubernamental debido a una presunta campaña de desinformación, que según la denuncia de un particular y la SIDE, habría sido financiada por la Federación Rusa. Un conflicto, que, luego de ser desactivado, terminó siendo la previa al cierre total de la histórica Sala de Prensa de Casa de Gobierno, que sumó la prohibición de ingreso a la totalidad de los cronistas debido a unas filmaciones realizadas en lugares comunes del edificio rosado, que según el jefe de la Casa Militar (general de Brigada Sebastián Ibáñez) pusieron en peligro la ‘Seguridad Nacional’.

Algo que fue desestimado y archivado por la Justicia Federal. Ese hecho inédito duró once días, y cuando por fin se revirtió, lo hizo de manera parcial, ya que posteriormente se impuso un esquema de restricciones que hasta ahora impide el normal desempeño de las tareas del periodismo.

Los periodistas casi no pueden moverse por fuera de la sala asignada y son permanentemente asediados por personal de seguridad. Lanari no pudo con el objetivo de destrabar ese cerrojo a la prensa y “de común acuerdo”, conforme expresó gente de su entorno, abandonó el cargo.

La nueva estrategia de comunicación Apenas se dio a conocer la renuncia del ex funcionario libertario, Adorni se mostró en postales oficiales con su sucesor en la vocería presidencial, Adrián Ravier, y el reemplazante de su ex alfil, Javier Lanari, hablamos de Fabián Fernández, quien hasta hace horas era prensero de la petrolera YPF y hombre de confianza de su titular, Horacio Marín. Ambos tuvieron un breve encuentro circunstancial con algunos acreditados en la zona exterior de la Rosada, pero prefirieron no hablar.

Antes de dar quórum como diputado violeta (por La Pampa) en la sesión de este miércoles, en la que previamente el oficialismo logró que no se tratara la interpelación al ministro coordinador, Ravier volvió a evitar conversar con los reporteros que lo abordaron con diversas consultas. Luego presentó su renuncia a la Cámara baja y dejó en la banca que ocupaba a Martín Matzkin, un dirigente que perteneció al PRO y hoy es muy cercano a Patricia Bullrich.

Frente al silencio de los funcionarios que están por asumir oficialmente, en Casa Rosada se dejó entrever que la estrategia de comunicación va a estar dirigida a hacer circular los logros en materia de gestión económica. Hace poco, el ministro de Hacienda Luis Caputo adelantó esta jugada cuando declaró que “la economía se va a llevar puesta a la política”.

El mileísmo celebra la llegada de Ravier El diputado de la Libertad Avanza, Alberto ‘Bertie’ Benegas Lynch, le expresó a El Litoral que para él “Ravier no es la contracara de Adorni, sino la continuidad”, y opinó: “Para mí Adorni como vocero fue espectacular”. El legislador apuntó que el recién llegado "también tiene la suficiente capacidad para ir más allá de la vocería”, y como su antecesor, por qué no, tener aspiraciones políticas. “Un armado tan meteórico como el de Javier (Milei), que necesita armados nacionales, requiere de gente que estaba en otros ámbitos dando la batalla cultural y haciendo un aporte fenomenal, del que Adrián es parte, metiéndose en el barro con los costos que tiene, porque lo veo más allá del cargo que asume, aunque no sé si él tiene ese objetivo”, opinó el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, recordando que Ravier es Director Académico de la Fundación Faro q