Según datos oficiales, el Viejo Continente es uno de los más expuestos a las consecuencias de la crisis climática. Pese a ello, algunas personas, partidos y políticos creen que es mejor dar la espalda a la realidad.

Luchar contra la crisis climática, dicen, irá en detrimento de la industria; o, argumentan, el cambio climático siempre existió. ¿Saben algunos de estos políticos lo que es que se muera una anciana a causa del calor?

¿Cómo intentar acallar los lloros inconsolables de un bebé en un salón que no para de aumentar de temperatura? Ayer una madre pasó la tarde con sus dos niños en el transporte público, porque tenía aire acondicionado.

Seguramente, a esos políticos que niegan la crisis climática les da igual, porque esas personas no les dan votos. Seguir leyendo