El embajador de los Estados Unidos en México, Ronald Johnson, convocó a no hacer del combate contra los cárteles de la droga un tema político que, en lugar de unir, divide a ambos países. Recordó que la población en los dos lados de la frontera quiere vivir en tranquilidad y sin la violencia que generan los grupos del crimen organizado.

El mensaje del representante diplomático de la administración Trump, a través de sus redes sociales, ocurre el día posterior al evento en el que la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, acusó una intervención de grupos de la ultraderecha norteamericana para buscar influir en las elecciones de noviembre próximo en territorio estadounidense y luego de la comparecencia del general Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, en Nueva York, acusado de nexos con el narcotráfico. Asimismo, las palabras de Johnson suceden en el marco de la solicitud vigente a México de captura y extradición de 8 exfuncionarios; entre ellos, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, a la cual el gobierno mexicano ha demandado el aporte de pruebas para su análisis, aunque al mismo tiempo ha iniciado una investigación sobre el caso.