¿Por qué, Josimar Alcócer? ¿Qué necesidad había?

¿Por qué provocar cuando el país todavía no termina de levantarse del nocaut que significó quedar fuera de un Mundial? Del Mundial más sencillo al que Costa Rica pudo clasificar.Sobre la publicación que hizo el martes 23 de junio en Instagram, entiendo que no señala a nadie ni tampoco menciona directamente a la Selección Nacional.

No obstante, la sensación que deja es la de alguien que busca confrontar en un momento en que lo más prudente sería otra cosa.En un ambiente que los propios jugadores contribuyeron a tensar, el mejor consejo sería dejar que el tiempo pase, jugar cada convocatoria como si no hubiera un mañana y rendir en el club al máximo nivel. Que la próxima publicación importante sea por una transferencia, un título o un rendimiento que haga innecesario cualquier debate.Quedar fuera de una Copa del Mundo no es un asunto menor.

El país lo vio llorar desconsolado sobre la gramilla del Estadio Nacional. Por eso sorprende que, apenas unos meses después, parezca existir tan poca sensibilidad hacia el sentimiento que todavía arrastra buena parte de la afición.Josimar, incluso alguien como Lionel Messi, considerado por muchos el mejor futbolista de todos los tiempos, pasó años cargando críticas, frustraciones y derrotas con su selección.

Lloró, se cansó de luchar y hasta decidió apartarse temporalmente del equipo nacional. Cada caída la enfrentó con silencio y trabajo.

Nunca se enfrascó en una batalla contra quienes lo señalaban. Y cuando finalmente tuvo motivos para cobrar cuentas, eligió celebrar con todos.Hoy usted está en medio de una polémica por las fotografías en las que realiza el símbolo asociado a Vybz Kartel, cantante de dancehall que utiliza la “W” como referencia a Waterford, un barrio de Jamaica conocido también como “Gaza”.Asimismo, compartió mensajes inspirados en artistas urbanos como Cosculluela: “Yo voy a ser como soy hasta que me muera.

El que no le guste, que se muera antes que yo”.Y cerró con un: “Ódienme jajaja”.Es cierto: no sabemos exactamente a quién iban dirigidos esos mensajes. Pero también es cierto que mucha gente en Costa Rica los interpretó como una provocación.Más preocupante aún es que algunos compañeros lo celebren públicamente.

Andy Rojas lo respalda. Johnny Myrie también se suma.

Porque cuando otros jóvenes futbolistas validan ese mensaje, la discusión deja de ser individual y pasa a reflejar cómo una parte de esta generación parece entender la crítica, la responsabilidad y su relación con la afición.El hecho de haber limitado los comentarios sugiere que era consciente de la reacción que la publicación podía generar.Lo que sí existe públicamente es su respuesta a un comentario del cantante nacional Kavvo. Él escribió: “El que no le guste, que se muera antes que yo”.

Usted respondió: “Sin mucho que agregar”.Josimar ya tiene 21 años. Probablemente sea el futbolista costarricense con más talento individual de su generación.

Pero ya no es una promesa adolescente. Es un profesional adulto.

Y llegó el momento de demostrar que aquellas lágrimas de noviembre no fueron únicamente una reacción a la derrota, sino el reflejo de un compromiso genuino con lo que representa vestir la camiseta de Costa Rica.La próxima forma de callar bocas no debería ser una canción, una seña o una publicación desafiante. Debería ser el rendimiento.Porque hoy usted y toda su generación tienen una deuda enorme con el país.

Y ojalá no lo olviden, porque, como usted mismo escribió, a muchos tampoco se les va a olvidar.Esto no pretende ser un llamado de atención. Es simplemente la expresión de una sensación que comparten muchos aficionados: que comprendan la responsabilidad que tienen.

Y si todavía existen dudas sobre cómo convivir con esa presión, basta con revisar las carreras de Lionel Messi, Keylor Navas, Bryan Ruiz o Celso Borges.Usted es un talento que Costa Rica debe aprovechar. Pero a estas alturas ya debería estar claro que en el deporte de alto rendimiento el talento solo abre la puerta.

Lo realmente difícil es mantenerse, crecer y trascender.Mucho más allá de los 2.272 “me gusta” y los 40 comentarios de una publicación en redes sociales.