Exploradores a examen

El Papa visita España y casi 300.000 jóvenes se presentan a las pruebas de la Selectividad. Más allá de la coincidencia en el calendario (especialmente en Catalunya), hay ciertos ecos que resuenan en ambos acontecimientos.
La trascendencia es uno de ellos. Los zarandeos de la vida te enseñan que pocos pasos son realmente definitivos, que aquello de ‘cuando una puerta se cierra, otra se abre’ suele ajustarse a la realidad, que los caminos inesperados a veces son los mejores y que casi todo tiene capacidad de enmienda.
Pero, más allá del efecto balsámico del refranero popular, es innegable la importancia de los exámenes de la PAU.Unos jóvenes llegarán a la prueba con la locuacidad disparada. Otros, con la mudez del pánico.
Casi todos, con el estómago preñado de fibra de esparto y espinas insertadas en los poros de la piel. En juego, la posibilidad de cursar la carrera elegida y la accesibilidad a la universidad pública, esa puerta cada vez más entornada.
Los estudiantes que estos días se enfrentarán a los exámenes no lo habrán tenido fácil. Han llegado utilizando armas nuevas y sin unas claras instrucciones de uso.
La tecnología ha transformado su modo de acercarse al conocimiento y su forma de estudiar. Más información, más facilidades para la comprensión y más flexibilidad.
Pero también más distracción y más estrés al abordar un exceso de estímulos. Y en el horizonte, la inquietud ante un ascensor social cada vez más deteriorado y el impacto de la IA en su futuro profesional.Educación, desigualdad e inteligencia artificial son temas abordados en profundidad en la encíclica Magnifica humanitas de León XIV.
Asimismo de alertar sobre los riesgos tecnológicos en la línea de tantos expertos, el Papa exhorta a cultivar un discernimiento moral y social sobre ellos. "No basta con que la IA nos haga más eficientes o conectados, debe servir para edificar esa familia humana universal, con derechos y deberes compartidos, donde la proximidad digital se convierta en una ocasión real de encuentro y de cuidado recíproco".
No serviría de nada una IA más moral, advierte, si esta moral la deciden unos pocos y no está sometida a "criterios de justicia social".La humanidad se adentra en territorios ignotos. Los caminos no están trazados, tampoco las reglas ni la moral que habrá de regirlos.
Los jóvenes que estos días se enfrentan a los exámenes son los nuevos exploradores. Su esfuerzo y su ilusión ayudarán a dibujar el nuevo mapa.
Buena suerte para ellos. Buena suerte para todos.
Información de 20 Minutos. Edición y redacción: Noticias Today.
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