La amenaza de biscotto entre Suiza y Canadá, que con un empate compartirían clasificación, fue dinamitada por la exuberancia ofensiva de Johan Manzambi (20), un talento emergente suizo que está destapando todo su potencial en este Mundial. Un gol, lleva tres en el torneo, y una asistencia suyas, acabaron con los sueños de la anfitriona Canadá de ser primera del grupo B, en un Mundial que está suponiendo para ellos toda una experiencia inmersiva en el fútbol de élite.Seguir leyendo...