La Justicia confirmó hoy el procesamiento de la médica Delfina “Fini” Lanusse y el anestesiólogo Hernán Boveri, que trabajaban en el Hospital Italiano de Buenos Aires, en la investigación por robo de fármacos de ese centro privado. Así lo definió por mayoría de sus jueces la Sala V de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional.

Ambos estaban siendo investigados por la sustracción de propofol, entre otras drogas de anestesia y analgesia para uso privado. Fue a partir de la muerte en febrero pasado de un anestesiólogo que trabajaba en la guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez.

La hermana del médico, Alejandro Zalazar, que había terminado su residencia el año pasado, dio a conocer a las autoridades de la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (Aaarba) que él participaba en las denominadas “propofest”.Para dos de los jueces que confirmaron el procesamiento, Ignacio Rodríguez Varela y Mariano Scotto, tanto los testimonios como las pruebas en el expediente “alcanzan” para sostener las imputaciones. El tercer integrante del tribunal, Rodolfo Pociello Argerich, opinó que aún hay falta de mérito para el procesamiento.

La Justicia avanza sobre la hipótesis de que esas drogas sustraídas finalmente se destinaban a encuentros clandestinos que se conocieron públicamente con aquella denominación.La decisión de esta instancia confirma el procesamiento de hace dos meses que había dictado el juez Javier Sánchez Sarmiento por el delito de administración fraudulenta. Mientras que Boveri fue imputado como autor, Lanusse quedó como partícipe secundaria.Esa medida no contempló detenciones, pero sí un embargo millonario.

Ahora, la definición de cámara ratifica los montos trabados en aquella instancia apelada por ambos imputados. Para Boveri, de $70.929.520, y para Lanusse, de $30.929.520.

También, en ese momento se les prohibió la salida del país por 90 días y Sánchez Sarmiento prohibió el contacto entre ambos. Los integrantes de la Sala V que confirmaron el procesamiento sostuvieron en sus argumentos que los testimonios en el expediente de terceros (colegas y allegados a los imputados) son válidos, un punto que las defensas habían buscado debilitar.

Los jueces Scotto y Rodríguez Varela consideraron que no hay signos de animosidad contra Lanusse o Boveri en esas manifestaciones, como así tampoco “circunstancias que lleven a sospechar de falsedad en sus declaraciones”.(Noticia en desarrollo)