Tal como se había advertido, el Pato Merlín llegó al Estadio Ciudad de México para estar presente en el partido entre México y Chequia correspondiente a la jornada final del grupo A la noche de este miércoles, esto luego de una semana de intensa actividad para la familia que ha incluido una visita a la presidenta Claudia Sheinbaum y a un tema legal por el registro de marca de la mascota. Acompañado por su dueña, Carla Ivette Gómez, y escoltado por elementos de seguridad privada, el Pato Merlín ingresó al Estadio Ciudad de México desde las 14 horas.

El cerco que realizaron las personas encargadas de seguridad desconcertó a algunos asistentes quienes no entendían a quién protegían, pero después observaron que se trataba de la popular mascota. La familia de Merlín indicó que ellos entrarán al partido, mientras que el pato se quedará resguardado para evitar cualquier tipo de maltrato animal.

La estricta protección que ahora rodea a la mascota no es casualidad. Lo que inició como una caminata viral por Paseo de la Reforma se consolidó luego de el primer triunfo de México en la fase de grupos ante Sudáfrica donde se le observó siguiendo a su familia.

El fervor por Merlín escaló a un nivel en que la FIFA intervino de manera formal nombrándolo como embajador oficial de la Ciudad de México para esta Copa del Mundo, destacándolo como un símbolo de unión e identidad nacional. Previo a este duelo, Merlín ya había fungido como embajador en el juego ante Corea del Sur y asistido como invitado de honor al FIFA Fan Fest, donde acaparó el escenario y logró un gol.

El estatus de celebridad de Merlín desató una auténtica batalla legal en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI). Luego de que terceros en Jalisco y Yucatán intentaran registrar el nombre "El Pato Merlín" y "El pato de la suerte" para comercializar ropa, publicidad y entretenimiento, el director general del instituto, Vidal Llerenas Morales, intervino públicamente.

A través de la plataforma X, el funcionario aclaró que, al ser un hecho notorio que el ave es una mascota de la familia de Carla Ivette Gómez, el derecho y la titularidad de la marca les corresponden a ellos.