Fuera, los skaters con su animal percusión de rodamientos abrasando el mármol público. Y dentro del Macba, ajena a ese casting involuntario de fracturas de tobillo y hartazgo de cerveza en lata, la más notable concentración anual de galeristas celebrando sus premios, los GAC, y ya van 19, en una ceremonia nada íntima.

Mucho gafapasta en riguroso negro, un número razonable de artistas conceptuales (¿parecen todos funcionarios de un ministerio imaginario o es cosa mía?) buscando el cariño de algún coleccionista que los saque ya de pobres y quejas unánimes por el IVA cultural. Que no es ninguna broma.

Que aquí son quince puntos más que en toda Europa.Seguir leyendo...