El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se encuentra esta semana en Washington para tratar de limar asperezas entre Donald Trump y los aliados europeos sobre el gasto militar y la posición europea sobre la guerra contra Irán, dos semanas antes de la crucial cumbre de la Alianza en Ankara. Pero sus primeros comentarios, antes de reunirse esta tarde con el presidente de Estados Unidos a puerta cerrada en la Casa Blanca, han alimentado aún más la polémica.

En pleno choque entre el republicano y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni por la negativa de Roma a permitir el uso de sus bases para esa guerra, el neerlandés ha asegurado en una entrevista a la cadena Fox News que 500 vuelos militares estadounidenses despegaron de esas bases para participar en el conflicto.Seguir leyendo