Una turista española fue detenida en el Aeropuerto Internacional de São Paulo-Guarulhos luego de realizar comentarios racistas en plena pista de aterrizaje, apenas descendió del avión. De acuerdo con testimonios recogidos por el medio Globo, los pasajeros permanecían dentro de la aeronave debido a la falta de escaleras para el desembarque.

La mujer comentó que el retraso se debía a que “solo había monos afuera”. La declaración generó indignación inmediata y motivó la intervención de la Policía Federal, que procedió a arrestarla en el lugar.

La pasajera fue acusada de injurias raciales, delito que en Brasil contempla penas de entre dos y cinco años de prisión, asimismo de multas. La mujer permanece bajo custodia a la espera de la audiencia judicial que definirá su situación.

El caso se suma a otros episodios ocurridos en el mismo aeropuerto. En mayo, un empresario chileno fue arrestado luego de insultar a un miembro de la tripulación de Latam en un vuelo hacia Frankfurt, utilizando expresiones como “olor a negro” y “mono”, asimismo de imitar sonidos de simio.

En enero, la abogada argentina Agostina Páez también fue detenida en Brasil por ofensas raciales contra un camarero. El gobierno de Brasil, a través del Ministerio de Igualdad Racial y en colaboración con organizaciones como Vital Strategies y Umane, presentó en 2025 un estudio nacional sobre la experiencia de discriminación cotidiana que dio a conocer cifras sobre la magnitud del racismo en el país.

El informe señala que el 84% de las personas negras afirmaron haber sufrido algún tipo de discriminación en su vida diaria. Entre la población parda, el porcentaje fue de 44.9%, mientras que entre los blancos apenas alcanzó el 13.9%.

Las formas de discriminación registradas incluyen ser tratado con menos respeto o amabilidad, recibir peor atención en restaurantes y tiendas, ser seguido de cerca en establecimientos comerciales, ser objeto de miedo o sospecha, e incluso sufrir amenazas o acoso. El estudio subraya que tiene efectos profundos en la salud física y mental, asimismo de limitar el acceso a derechos básicos.

El Ministerio de Igualdad Racial destacó que estos datos son fundamentales para diseñar políticas públicas que promuevan la equidad, especialmente en el sistema de salud y en el acceso a servicios sociales. La investigación también dio a conocer que más de la mitad de las mujeres negras reportaron haber sufrido más de un tipo de prejuicio, lo que evidencia la intersección entre racismo y género en Brasil.