La senadora Celeste Amarilla lamentó que el cartismo con su excusa “por la familia” estaría barajando rechazar el proyecto de ley de “divorcio exprés” promovido por la senadora Lilian Samaniego (ANR-CR) porque “sacerdotes de su confianza les pidieron”. Incluso la proyectista retiró del orden del día el proyecto de ley para evitar que sea tratado y archivado. “Iré yo mismo a conversar con mi Iglesia para que me digan los argumentos del rechazo”, adelantó Lilian Samaniego al pedir postergar el tratamiento.

Lea más: “Divorcio exprés”: estudio de modificación a la ley quedó postergado por ocho días “La hipocresía más grande es la moral. Dios Patria y Familia, la familia, dicen.

¿Quiero saber quién puede tirar la primera piedra con respecto a la familia y el divorcio aquí?”, expresó la senadora a sus colegas, muchos de ellos están divorciados y vueltos a casar varias veces. La legisladora liberal también cuestionó a la Iglesia, porque sacerdotes cercanos a los cartistas supuestamente estarían influenciando en la decisión legislativa. “Detrás de esto hay una tremenda hipocresía.

Muchos de esos sacerdotes tienen relaciones con chicas y chicos, y tienen hijos sin formar una familia. Ellos que van a hablar de matrimonio o de hijos, ¿Hasta qué punto puede un sacerdote opinar de un matrimonio si no saben que es, o de un hijo, sí muchos de ellos tienen hijos escondidos.

Esto es una hipocresía total”, sentenció Amarilla. Lea más: Divorcio exprés: Samaniego ajusta proyecto y enfrenta críticas del cartismo y un sector religioso Cuestionó también el concepto de familia que emulan algunos legisladores, a quienes expresó que tienen hijos hasta con tres mujeres. “Me van a decir por la familia.

La familia no es la que procrea o te da el apellido, sino la que te cría, la que te cuida. La familia no viene por el apellido.

Para las relaciones humanas, no se necesitan de reglas o leyes, basta con que críen bien a los hijos y sean felices”, sentenció Celeste Amarilla. Recordó que cuando fue tratada la ley del divorcio en el país, muchos cuestionaron, la Iglesia se opuso, pero una vez aprobada vio a varios detractores “ir corriendo para divorciarse”. “Una vez que se aprobó, corriendo todo mundo se fue a divorciar, y de allí para acá hay gente que se divorció tres veces.

¿Quiénes somos nosotros o la Iglesia para negarle el derecho a divorciarse? Están por votar en contra del divorcio exprés y detrás hay una enorme hipocresía, expresó Amarilla.