La filosofía del Super Cholo

Corría el mes de agosto de 1957. En ese año se jugó un campeonato sudamericano de fútbol en Lima.
Salió campeón Argentina con una delantera de lujo. A ese equipazo le ganó un Perú donde jugaban grandes futbolistas como Terry, Mosquera, Drago, Asca, Seminario, Delgado.
Tenía 9 años. En nuestra casa, mi padre, luego de sus faenas periodísticas e intelectuales, se encerraba en su escritorio a escribir algo que yo desconocía, a tocar saxofón y clarinete que oía desde mi habitación.
Un buen día lo escuché gritar: ¡eureka!, una palabra griega que significa ‘lo encontré’. Había creado al Super Cholo.Una historieta con sabor nacional.
Leída por los niños y jóvenes. En determinados momentos los peruanos necesitamos autorreconocernos a través del arte, la comida, el deporte, el turismo, en lo que sea.
Y el Super Cholo era eso, un personaje que expresó y sigue expresando esa razón de ser que necesitamos tener.A mi edad dije: “Bueno, si los gringos tienen un Superman, ¿por qué nosotros no podemos tener un Super Cholo?”. Pero con la diferencia de que el primero era de otro planeta que llegó al mundo para luchar contra los malos, en cambio el nuestro surgió de la Pachamama, vivió y se crio en el corazón profundo de los Andes.Era otro Perú, pero siempre contradictorio, con una pequeña élite que hasta cobraba los impuestos, con sus ‘antis’ políticos de siempre.
Una empresa transnacional que pisaba sin respeto nuestro mapa, una ascendente clase media profesionalizada que se expresó a través de partidos políticos como Acción Popular, la Democracia Cristiana y el Social Progresismo. El Super Cholo surgió de la cabeza de un filósofo.Este filósofo, cuando fue joven, tuvo una experiencia que le hizo cambiar su mirada sobre el Perú.
En la comunidad de Chaute un comunero le expresó ‘gringo’, ante lo que reflexionó: “Somos peruanos y él me dice gringo, algo malo pasa aquí”. Entonces empezó a filosofar sobre los problemas del Perú, y soy testigo casi silencioso de ello, porque él me lo contó.No fue propiamente un indigenista y menos un hispanista, fue humanista y nacionalista, de un nacionalismo afirmativo –como él lo llamaba–.
El Super Cholo fue creado para afirmar lo peruano desde la grandeza del más humilde, del despreciado por aquella época, del burlado, del marginado, pero un humilde con una fuerza feroz, aquella de la autoafirmación libre de su ser, que con su esfuerzo se hace grande para servir a los demás y dejando una enseñanza a las generaciones venideras que son las de ahora.Bien han hecho Juan Aurelio Arévalo y Enrique Planas en haber resucitado a tan emblemático personaje de El Dominical a raíz de este Mundial, publicando la serie del campeonato de fútbol intergaláctico. La historia no se las cuento, sigan leyendo.
Información de El Comercio (Perú). Edición y redacción: Noticias Today.
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