Un impacto de meteorito hace 3.024 millones de años habría dejado el cráter más antiguo conocido de la Tierra

Una zona rocosa del noroeste de Australia podría guardar la cicatriz de impacto más antigua conocida en la Tierra. Un estudio publicado en la revista Geology fechó en 3.024 millones de años el evento que habría formado la estructura de North Pole Dome, en la región de Pilbara, y la perfila como el único cráter de impacto identificado hasta ahora para el eón Arcaico, una etapa muy temprana de la historia del planeta.
La pregunta que intentó responder el trabajo era simple en apariencia: ¿cuándo sucedió el impacto? La respuesta importa porque la Tierra temprana recibió muchos golpes de meteoritos, pero su rastro es difícil de conservar.
A diferencia de la Luna, cuya superficie guarda marcas de ese bombardeo antiguo, la corteza terrestre ha sido reciclada por volcanismo, deformación y erosión durante miles de millones de años.North Pole Dome ya había llamado la atención por la presencia de conos de fractura, formaciones de roca que se producen bajo la presión extrema de un impacto. No obstante, la edad del evento seguía en disputa.
Algunas interpretaciones lo colocaban cerca de 3.470 millones de años, mientras otras lo empujaban a un momento mucho más reciente. Para resolver esa discusión, el equipo de Curtin University y del Geological Survey of Western Australia estudió minerales en tres tipos de rocas alteradas por el choque: una metadolerita con circones, un metabasalto con apatito y una veta de cuarzo impactada.
La idea era rastrear en esos minerales el momento en que el calor, la presión y los fluidos del impacto cambiaron la roca.La pista más importante apareció en el circón, un mineral que puede conservar eventos muy antiguos. En una de las muestras, los investigadores hallaron circones con formas ramificadas, descritos como circones esqueléticos.
El estudio interpreta que esos cristales no se formaron en condiciones normales, sino durante un episodio de recristalización ligado al impacto, cuando el calor y la circulación de fluidos alteraron minerales más antiguos. Cuatro de esos análisis arrojaron una edad promedio de 3024 ± 7 millones de años.
La fecha coincide con otra señal dentro del mismo sistema rocoso. En otra muestra, el equipo dató apatito hidrotermal y obtuvo una edad de 3019 ± 53 millones de años, también asociada a alteración por fluidos.
Para los autores, esa cercanía entre ambas edades refuerza la idea de que los minerales registraron el mismo episodio de impacto. El estudio también examinó una veta de cuarzo que corta la roca con conos de fractura.
Allí encontró laminillas microscópicas de deformación en cuarzo, una huella clásica de choque por impacto, y dató mica más joven en 1655 ± 27 millones de años, una referencia que indica que el impacto tuvo que ocurrir antes de esa fecha. Con ese conjunto de edades, el artículo propone que North Pole Dome conserva el registro de un impacto de hace 3.024 millones de años.
En un comunicado de Curtin University, los autores añadieron que hallar más estructuras de esa época podría ayudar a entender cómo los impactos influyeron en la corteza temprana de la Tierra y en ambientes donde pudo prosperar vida microbiana. El paper, no obstante, se concentra en una pieza más precisa del rompecabezas: ponerle fecha a una de las huellas más antiguas de violencia planetaria preservadas en la Tierra.
Información de La Nación (Costa Rica). Edición y redacción: Noticias Today.
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