La selección de Irán abandona Los Ángeles con una carta manuscrita en el vestuario del estadio SoFi, donde disputó sus dos primeros partidos del Mundial. Un mensaje cargado de simbolismos que resume la experiencia del equipo que ha tenido que afrontar condiciones que ninguna otra selección para competir en el torneo organizado principalmente por Estados Unidos. “Venimos a Los Ángeles con orgullo, competimos con honor y nos vamos con dignidad”, escribieron los jugadores luego de el empate sin goles ante Bélgica.Seguir leyendo