Los estafadores han encontrado una forma de dar credibilidad a sus ataques: usando datos reales de reservas hoteleras. Según una investigación de Norton, los ciberdelincuentes obtienen información de plataformas como Booking.com o Expedia, donde compran habitaciones y luego envían correos electrónicos a los clientes con enlaces maliciosos.

Estos mensajes suelen incluir detalles como el nombre del hotel, las fechas de la estancia o el importe pagado, lo que los hace parecer auténticos.Seguir leyendo...