SANTA FE.— La Universidad Nacional del Litoral (UNL) inició formalmente su cuarto proceso de autoevaluación institucional junto a la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Coneau), una instancia que permitirá revisar el funcionamiento de la institución, identificar fortalezas y desafíos y definir líneas de mejora para los próximos años. El acuerdo fue rubricado la semana pasada por la rectora de la UNL, Laura Tarabella , y la vicepresidenta de la Coneau, Danya Tavella, dando inicio formal al proceso previsto por el artículo 44 de la Ley de Educación Superior .

"La autoevaluación forma parte de una política institucional que la UNL viene desarrollando hace décadas. Se inscribe en una cultura institucional que significa repensar y evaluar nuestras políticas", remarcó la rectora durante la firma del convenio.

Asimismo, remarcó que "a la confianza pública hay que robustecerla y para eso nos tenemos que autoevaluar y evaluar externamente, revisar nuestras políticas y nuestras prácticas para poder proponer mejoras a futuro". Por su parte, Tavella -de la Coneau- consideró que el acuerdo "marca un hito y refuerza una tradición de planificación, con la autoevaluación y la evaluación externa, que caracteriza a la UNL".

Asimismo, destacó que el proceso "requiere una mirada crítica y retrospectiva, pero también prospectiva, que permita discutir la universidad más allá de la coyuntura compleja que atraviesa la universidad. Según explicó a El Litoral Adrián Bollati, director ejecutivo de la Unidad de Planeamiento, Gestión y Evaluación Institucional, el nuevo proceso excede el mero cumplimiento normativo.

"No es un proceso administrativo más, sino una mirada introspectiva de qué es lo que hemos hecho bien y cuáles son los 'gap' que tenemos para ajustar y plantearnos nuevas metas" , aseveró. La evaluación abarcará el período comprendido entre 2017 y 2025, dividido en tres etapas: pre pandemia (2017-2019), pandemia (2020-2023) y pospandemia (2023-2025).

"Muchas veces, cuando nos analizamos, vemos que los indicadores no nos dan como queremos y ahí es donde tenemos que apuntar", indicó Bollati. Mirada integral El proceso analizará múltiples dimensiones de la vida universitaria.

Entre ellas, el contexto local, el proyecto institucional, las áreas académica, científica, tecnológica y de extensión, asimismo de aspectos vinculados con la gestión, el funcionamiento de los órganos de gobierno universitario, la infraestructura, la situación económico-financiera, los centros de documentación y la participación. Bollati explicó que, asimismo de los ejes definidos por la normativa de la Coneau, la UNL incorporará dimensiones que fueron cobrando relevancia en los últimos años.

"Hay áreas que se han desarrollado con el tiempo y que no estaban contempladas originalmente, como la internacionalización o las políticas de sostenibilidad, que transversalizan toda la universidad", indicó. También se incluirá por primera vez un análisis integral del sistema de educación a distancia, una modalidad que ganó protagonismo en los últimos años.

"Hay que aclarar que este proceso no es como la acreditación de carreras que hace la Coneau, que pasa o no, que aprueba por 3 años y recomendación por 6. Sino que sirve para la planificación y en función de la mirada que hacemos nosotros de la autoevaluación, la Coneau va a hacer recomendaciones", explicó.

Participación y construcción colectiva La autoevaluación demandará un intenso trabajo durante los próximos meses. Para ello ya se conformó una comisión central integrada por representantes de todos los claustros, decanos y miembros del equipo de gestión, asimismo de estructuras similares en cada facultad y centros universitarios.

Bárbara Mántaras, secretaria Académica de la UNL y especialista en planeamiento, destacó el carácter participativo de la iniciativa. "La universidad tiene el convencimiento de que estos procesos deben ser eminentemente participativos y contar con la voz de todos los claustros y de quienes construyen la universidad día a día", expresó.

La funcionaria remarcó que la autoevaluación se inscribe dentro de una tradición institucional que articula evaluación y planeamiento estratégico. "En cada uno de los procesos anteriores de evaluación institucional hubo posteriormente una revisión y un nuevo plan de desarrollo.

Pensar la evaluación en el marco de una política de mejora es clave para la proyección institucional", remarcó. El trabajo incluirá encuestas y entrevistas a estudiantes, docentes, graduados, investigadores y no docentes, así como "focus group", asimismo de consultas de percepción a la sociedad en las ciudades donde la UNL tiene presencia académica, como Santa Fe, Paraná, Reconquista, Avellaneda, Rafaela, Esperanza y Gálvez.

También la documentación -como las memorias- y el plan maestro de infraestructura forman parte del bagaje a analizar. Posteriormente, la Coneau analizará el informe elaborado por la universidad y enviará a evaluadores externos, quienes realizarán entrevista