SALTA.— La Mesa Empresaria y Productiva de Salta cuestionó la Feria de la Carne organizada por la Municipalidad capitalina el viernes pasado en plaza España, donde más de diez mil personas compraron carne vacuna, pollo y pescado con descuentos de hasta el 50%. Alfredo Figueroa, presidente de la Sociedad Rural Salteña e integrante de la entidad, apuntó contra la desigualdad de condiciones que la iniciativa genera frente al comercio formal y alertó sobre el riesgo sanitario que implica vender alimentos perecederos en espacios abiertos sin los controles exigidos por la normativa vigente."Hay carniceros que pagan sus impuestos, mantienen sus establecimientos con todas las habilitaciones pertinentes y sus empleados en blanco.

En una plaza es muy difícil garantizar la cadena de frío", advirtió Figueroa en declaraciones a Radio Salta.En un comunicado, la Mesa fue contundente: "Si los comercios locales no pagaran impuestos nacionales, tributos provinciales y la Tasa de Inspección de Seguridad, Salubridad e Higiene municipal, también podrían ofrecer sus productos con un 50% de descuento". La entidad calificó la medida de competencia desleal y advirtió que su repetición cada diez días en forma itinerante en toda la provincia "golpea de forma sostenida a la estructura comercial formal y pone en jaque la estabilidad laboral de miles de familias salteñas".A eso se sumaron la dimensión sanitaria.

Figueroa recordó que la normativa provincial exige el cumplimiento de condiciones higiénicas estrictas para la comercialización de carne y productos refrigerados, incluyendo el mantenimiento de la cadena de frío desde el origen hasta el punto de venta. Indicó que en un espacio abierto como una plaza esas condiciones son difíciles de garantizar y que el sector desconoce bajo qué esquema de habilitación y control operaron los puestos de la feria.El dirigente rural reconoció que la masiva concurrencia refleja una realidad económica preocupante, pero rechazó que el formato sea una solución de fondo.

"Son medidas de corto plazo, como en su momento fueron Carnes para Todos o Pescado para Todos, y seguimos con los mismos problemas", indicó. Admitió asimismo desconocer qué empresas participaron de la feria ni cómo lograron esos precios, lo que a su juicio profundiza las dudas sobre el origen y el manejo de la mercadería."No nos consultaron y nosotros no podemos quedarnos callados sin expresar nuestra posición".La Mesa también indicó el momento elegido para la iniciativa: "Vendieron carne barata en vísperas del Día del Padre, una fecha en la que el sector esperaba un repunte de ventas para mitigar la caída histórica del consumo.

Este tipo de iniciativas se traducirán en el cierre de locales, la destrucción de fuentes de empleo y la evasión fiscal", advirtieron los dirigentes en el documento.ContracaraDesde la vereda opuesta, el jefe de Gabinete municipal Juan Manuel Chalabe defendió la medida y remarcó que "la carne dejó de ser una alternativa para muchas familias, no por elección sino por la situación económica". Ante el éxito de la convocatoria, el municipio confirmó que la feria continuará de forma itinerante y que la próxima fecha y lugar se anunciarán con anticipación.El debate entre medidas de alivio inmediato al consumidor y la sostenibilidad del comercio formal atraviesa distintos niveles de gobierno desde hace años y se reactiva cada vez que la baja en los salarios erosiona el acceso a la canasta básica.Pese al tono crítico, Figueroa se mostró abierto al diálogo.

"Todas las mesas a las que nos inviten, estamos dispuestos a participar y a buscar la mejor solución. Pero esta medida no nos la consultaron", remarcó.