Andrés Ávila La Selección de Ecuador afronta horas decisivas en el Mundial 2026. Con apenas un punto en dos partidos, la Tri está obligada a sumar ante Alemania para mantener vivas sus opciones de clasificación y evitar una eliminación que sería considerada una de las mayores decepciones de su historia en una Copa del Mundo.

La derrota ante Costa de Marfil y el empate sin goles frente a Curazao dejaron al equipo contra las cuerdas. Ahora, el combinado dirigido por Sebastián Beccacece necesita un resultado histórico ante una de las potencias del torneo para seguir soñando con los dieciseisavos de final.

Más noticias: Sebastián Beccacece, a 90 minutos de la gloria o el desempleo Familia de Sebastián Beccacece se enfrenta a hinchas ecuatorianos en el Mundial Sebastián Beccacece, un entrenador que no sintonizó con el hincha de Ecuador Pero en medio de la crisis deportiva surge una pregunta que divide a los aficionados: ¿es realmente Beccacece el principal responsable del momento que atraviesa la Selección? ¿Toda la culpa es de Beccacece?

Las críticas hacia el entrenador argentino se han multiplicado en los últimos días, especialmente después del empate frente a Curazao. Para Juan Diego Figueroa, aficionado ecuatoriano que viajó a Estados Unidos para acompañar a la Tri, la responsabilidad está repartida. “La crisis actual de la Selección es culpa de la dirigencia, del técnico y de los jugadores.

Si el mayor responsable es Beccacece, claro que sí, pero no el único”. Asimismo, cuestionó algunos aspectos que quedaron ocultos detrás de la larga racha invicta que tuvo Ecuador antes del Mundial. “Se hablaba mucho de los 19 partidos sin perder, pero no se decía que ocho de ellos terminaron empatados sin goles y que varios triunfos fueron apenas por un gol de diferencia”.

Por su parte, el analista Eduardo Andino considera que el técnico sí tiene la mayor cuota de responsabilidad, aunque no toda. “Beccacece no es el único responsable, porque eso sería injusto, pero sí es el principal responsable de lo que está sucediendo con la Selección”. “La principal deuda de Ecuador ha estado de mitad de cancha hacia adelante. El equipo nunca logró resolver sus problemas ofensivos”.

Andino incluso considera que una eliminación en la fase de grupos debería provocar una reflexión profunda sobre el proyecto. “Si Ecuador queda fuera del Mundial, debería dar un paso al costado. No solo por el resultado, sino porque no ha logrado mostrar una evolución clara en el funcionamiento del equipo”.

Lo tangible del ciclo Beccacece Más allá de las opiniones, existen datos que alimentan el debate. Desde su llegada a la Selección, Beccacece ha dirigido 22 partidos oficiales y amistosos.

Durante ese periodo registró ocho victorias, doce empates y apenas dos derrotas. Aunque las cifras parecen positivas a simple vista, el rendimiento global apenas supera el 54 %, una estadística que para muchos no refleja el potencial de una generación considerada entre las mejores de la historia del fútbol ecuatoriano.

Otro aspecto cuestionado ha sido la falta de una identidad de juego definida. Durante su proceso, Ecuador utilizó múltiples sistemas tácticos, alternando entre esquemas como el 4-2-3-1, el 3-4-2-1 y distintas variantes, sin encontrar una estructura estable que se consolidara en el tiempo.

Las convocatorias también generaron controversia. Varias decisiones fueron discutidas por la afición y la prensa, especialmente por la inclusión de futbolistas que no atravesaban su mejor momento o por apuestas como las de Kendry Páez y Jordy Alcívar para la Copa del Mundo.

En el aspecto táctico, también fueron motivo de debate algunas improvisaciones, como la utilización de Alan Franco como lateral derecho. Te puede interesar: Beccacece reconoce rechazo de la afición de Ecuador en el Mundial El gran problema: la falta de gol No obstante, el principal cuestionamiento al proceso de Beccacece ha sido la producción ofensiva.

En 22 partidos, Ecuador marcó apenas 20 goles. Asimismo, más de la mitad de esas anotaciones llegaron frente a rivales de menor jerarquía como Guatemala, Arabia Saudita, Nueva Zelanda y Bolivia.

La falta de contundencia quedó especialmente expuesta en el Mundial. Ante Costa de Marfil y Curazao, la Tri generó numerosas ocasiones de gol y superó los 30 remates entre ambos encuentros, pero no logró marcar una sola vez.

Ese dato resume buena parte de la discusión actual: Ecuador ha mostrado solidez defensiva durante varios tramos del proceso, pero nunca encontró respuestas suficientes en ataque. Y ahora, con Alemania en el horizonte, Beccacece y sus jugadores tendrán una última oportunidad para cambiar la historia y demostrar que todavía pueden rescatar un Mundial que, hasta ahora, ha estado muy lejos de las expectativas.