Probamos el Ford Territory híbrido: ¿cuánto combustible ahorra y cuánto se debe recorrer para compensar la diferencia frente al gasolinero?Las claves de la reprogramación de autos: expertos explican si realmente tu motor pierde vida útilLas pick-up han sido históricamente uno de los últimos bastiones del motor diésel. Su capacidad de carga, autonomía y resistencia las han convertido en herramientas indispensables para el trabajo y la aventura.

No obstante, la electrificación también está llegando a este segmento, y Chery quiere acelerar esa transición con una propuesta poco común.La marca china trabaja en la nueva Stockman, una pick-up que combinará un motor turbodiésel de 2,5 litros con un sistema híbrido enchufable (PHEV), una configuración que hasta ahora sigue siendo poco frecuente dentro de la industria automotriz. La idea es clara, ofrecer una potencia combinada de hasta 350 kW y 800 nm, manteniendo un rendimiento de dos litros cada 100 km.

LEE TAMBIÉN: ¿Conviene convertir un motor turbo a GNV o GLP? Los riesgos, mitos y claves para hacerlo correctamenteEl proyecto busca aprovechar las ventajas de ambas tecnologías.

Por un lado, el motor diésel ofrece una elevada eficiencia en carretera y una gran autonomía para recorridos largos. Por otro, el sistema eléctrico permite reducir el consumo de combustible, disminuir las emisiones y aportar una respuesta inmediata en determinadas situaciones de conducción.Aunque la compañía todavía no ha revelado todas las especificaciones técnicas, se sabe que la futura camioneta utilizará una plataforma de nueva generación y estará orientada tanto al trabajo como al uso recreativo.La estrategia responde a una tendencia cada vez más visible en la industria.

Mientras muchos fabricantes están apostando por pick-up completamente eléctricas, algunas marcas consideran que la combinación entre diésel y electrificación puede representar una solución más práctica para determinados mercados, especialmente en regiones donde la infraestructura de carga aún es limitada.Otro aspecto llamativo del proyecto es su enfoque global. Chery planea posicionar la Stockman como una alternativa para competir en uno de los segmentos más exigentes del mercado, dominado por modelos consolidados como Toyota Hilux, Ford Ranger, Mitsubishi L200 y Nissan Frontier.La incorporación de tecnología híbrida enchufable podría convertirse en uno de sus principales argumentos de venta.

Este tipo de sistemas permite recorrer distancias cortas utilizando únicamente energía eléctrica y, al mismo tiempo, conservar la autonomía característica de los motores de combustión para viajes largos o jornadas intensivas de trabajo.Asimismo, el apoyo de los motores eléctricos suele traducirse en mayores niveles de torque, una característica especialmente valorada en vehículos destinados al transporte de carga, remolque o conducción fuera del asfalto.La apuesta también refleja la velocidad con la que las marcas chinas están evolucionando. En pocos años han pasado de competir principalmente por precio a desarrollar tecnologías propias y explorar configuraciones mecánicas que incluso algunos fabricantes tradicionales aún no ofrecen.Por ahora, Chery mantiene en reserva la fecha definitiva de lanzamiento y las cifras oficiales de potencia, autonomía y capacidad de carga.

No obstante, la Stockman ya está generando expectativas por una propuesta que podría marcar una nueva etapa dentro del segmento.Si logra cumplir sus promesas, esta pick-up podría demostrar que la electrificación no necesariamente implica abandonar el diésel, sino encontrar nuevas formas de aprovechar sus ventajas mientras la industria avanza hacia una movilidad cada vez más eficiente.