El economista Fausto Spotorno compartió su mirada sobre la ley de Inocencia Fiscal, iniciativa que tendrá modificaciones mediante el nuevo proyecto del Gobierno que busca dinamizar la adhesión de ahorro en dólares al sistema.“Está claro que el tema de inocencia fiscal tenía muchos agujeros“, apuntó Spotorno en una entrevista por Ahora Play. “La gente no fue en masa a poner los ahorros en el banco ni a comprar propiedades o a invertir”, remarcó el especialista sobre la falta de claridad en la convocatoria oficial.En ese sentido, el director de Ferreres y Asociados destacó asimismo que los contadores se encontraron con varias dudas técnicas frente al esquema vigente. “De hecho, por eso Caputo se tuvo que juntar con los contadores y le tiraron una párroba de temas sobre qué era lo que no se entendía y estaban mal. En el Consejo Profesional de Ciencias Económicas, los contadores decían ´acá hay 25 temas que no están claros´“, indicó.

Al existir decenas de dudas sobre la implementación, consideró que el consejo profesional fue la cautela. “Me imagino que eso le habrán dicho todos los clientes y no es que había divergencia, había un consenso muy marcado”. El problema de fondo que ve Spotorno sobre el plan para los dólares del colchón“El problema que tenemos es de larga data: le estás pidiendo a la gente que ponga dólares en el sistema y el sistema no puede hacer nada, porque los bancos no te pueden prestar dólares“, advirtió.Para Spotorno, la razón de fondo es qué se hace con el ahorro una vez que ingresa al circuito bancario.

Afirmó que si el banco recibe el dinero pero no puede prestarlo, queda totalmente inmovilizado. “El efecto económico es nulo porque el multiplicador no llega. Es lo mismo que antes: pasa del colchón a una caja de seguridad en el banco, no hace nada”, criticó el economista.

A su juicio, esta situación evidencia un conflicto estructural de Argentina: la falta de capacidad para conectar el ahorro en dólares con la necesidad de crédito interno.Spotorno comparó la situación local con la de Perú, país que sí logró canalizar los ahorros dolarizados hacia el crédito. En Argentina, en cambio, el crédito en moneda extranjera está restringido casi únicamente al sector agroexportador. “Súper sólido, bastante inútil”, sentenció al respecto.