Vladimir Maduali murió de ébola en la madrugada del domingo, luego de dos días conectado a oxígeno en el centro de aislamiento de Rwampara, en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Tenía 30 años y era el cuarto miembro del personal de su hospital que fallecía en apenas cuatro días.

Dos días después, otro médico, Tibenderana Katho Blaise, perdió la vida también a causa de la enfermedad en el Centro Médico Evangélico de Bunia. Ambas muertes han sacudido a la comunidad sanitaria de Ituri, epicentro de un brote de ébola que ya se ha cobrado la vida de al menos 220 personas.

Desde el inicio de la emergencia, se han detectado más de 900 casos sospechosos.Seguir leyendo