Tener Wi-Fi en toda la casa figura entre los principales retos para quienes utilizan dispositivos inteligentes a diario. La elección entre un router tradicional y un sistema mesh influye de forma directa en la cobertura, la estabilidad y el rendimiento de la red.Mientras un router convencional suele ser suficiente para viviendas pequeñas, los sistemas mesh nacieron para distribuir la señal de forma uniforme en espacios amplios o con múltiples obstáculos.

Conocer cómo funciona cada tecnología permite tomar una mejor decisión según las características del hogar.¿Qué afecta la señal Wi-Fi dentro de una vivienda?La señal Wi-Fi viaja mediante ondas electromagnéticas. Estas pierden intensidad cuando atraviesan materiales presentes en la construcción de una casa.Las paredes de drywall sin estructura metálica generan una pérdida mínima.

La albañilería tradicional provoca una reducción moderada. El concreto reforzado de vigas y losas representa una de las barreras más difíciles para la señal, sobre todo en las frecuencias más altas que utilizan las conexiones más rápidas.Existen otros elementos que también reducen la cobertura.

Los vidrios con protección solar o tratamiento térmico pueden bloquear la señal de forma similar a una pared de ladrillo. Los muebles metálicos, puertas blindadas y estructuras internas de metal dificultan aún más el paso de las ondas.Los acuarios de gran tamaño y las tuberías con abundante agua absorben parte de la energía de la banda de 2,4 GHz.

Esta frecuencia suele ser utilizada por múltiples dispositivos inteligentes.Otro factor relevante es la cantidad de equipos conectados. Un router convencional puede empezar a mostrar lentitud con entre 20 y 30 conexiones simultáneas.

Una vivienda con automatización básica puede superar fácilmente los 40 dispositivos conectados.Antes de adquirir nuevos equipos conviene realizar una prueba sencilla. Si una computadora conectada al módem mediante cable ofrece buena velocidad, pero la conexión inalámbrica resulta lenta, el problema se encuentra en la distribución interna de la señal.

Si el rendimiento también es bajo por cable, la causa puede estar relacionada con el proveedor del servicio.¿Cuándo basta con un router convencional?El router tradicional combina tres funciones en un solo equipo. Gestiona la conexión a Internet, distribuye la red mediante cable y transmite la señal Wi-Fi.Esta solución suele funcionar correctamente en viviendas de entre 50 y 70 metros cuadrados.

También resulta adecuada en espacios abiertos con pocas paredes de concreto.La cantidad de dispositivos conectados influye de forma importante. Una red con hasta 20 o 25 equipos suele operar sin inconvenientes.

Cuando la cifra aumenta considerablemente, el procesador interno del router puede alcanzar sus límites y provocar lentitud.Muchas personas creen que un mayor número de antenas equivale a más cobertura. No obstante, la potencia máxima de transmisión está regulada por las autoridades correspondientes.

Las antenas adicionales mejoran la dirección y eficiencia de la señal, pero no permiten atravesar obstáculos que un modelo básico tampoco puede superar. ¿Qué es una red mesh y cuándo vale la pena?Un sistema mesh está formado por dos o más módulos que trabajan juntos para crear una sola red Wi-Fi.Uno de los módulos se conecta al módem y funciona como punto principal.

Los demás se distribuyen en distintos sectores de la vivienda y colaboran para ampliar la cobertura.La principal ventaja aparece cuando una persona se desplaza por la casa. El sistema identifica automáticamente cuál módulo ofrece la mejor señal y transfiere la conexión sin interrupciones perceptibles.Esta transición ocurre en milisegundos.

El usuario puede caminar con su teléfono entre habitaciones sin necesidad de cambiar manualmente de red.La tecnología mesh resulta especialmente útil en viviendas de varios niveles, casas con muchas habitaciones separadas por paredes gruesas, jardines, cocheras o propiedades con una gran cantidad de dispositivos inteligentes.Los sistemas con tres o cuatro módulos pueden cubrir superficies superiores a los 500 metros cuadrados de manera uniforme. Aunque requieren una inversión mayor, ofrecen beneficios importantes cuando la distribución del inmueble dificulta la cobertura inalámbrica.Mesh o repetidor: ¿cuál es la diferencia?Los repetidores de señal amplían el alcance del Wi-Fi al recibir la señal del router y retransmitirla.A simple vista parecen cumplir la misma función que una red mesh.

No obstante, su funcionamiento es muy distinto.Un repetidor suele crear una red independiente. Por esta razón, el usuario debe cambiar manualmente entre la red principal y la extendida al desplazarse por la vivienda.Asimismo, el repetidor utiliza el mismo canal para recibir y retransmitir información.

Esto reduce la capacidad disponible de la conexión. Si recibe 200 Mbps desde el router, los dispositivos conectados a él podrían obtener alrededor de 100 Mbps antes de considerar otras pérdidas.Los sistemas mesh evitan este problema mediante canales dedicados para la comunicación entre módulos.

De esta forma conservan una mayor velocidad y estabilidad.Un repetidor puede ser una opción aceptable para mejorar la cobertura en un punto específico donde la velocidad no sea prioritaria. En hogares con muchos dispositivos inteligentes, videollamadas frecuentes o consumo elevado de contenido en streaming, una red mesh suele ofrecer mejores resultados.Recomendaciones para mejorar el Wi-Fi desde hoyLa ubicación del router representa uno de los factores más importantes para lograr una mejor cobertura.El equipo debe colocarse entre 1,5 y 2 metros de altura.

También conviene situarlo en una posición central respecto al área que necesita cobertura.Guardar el router dentro de un mueble, colocarlo detrás del televisor o instalarlo directamente sobre el piso reduce significativamente su alcance.En los sistemas mesh, la ubicación de los módulos también es fundamental. El módulo secundario debe instalarse a mitad de camino entre el equipo principal y la zona con problemas de cobertura.Los módulos necesitan mantener una comunicación estable entre sí.

Una superposición aproximada de entre 15% y 20% favorece transiciones fluidas dentro de la vivienda.La seguridad también merece atención. Los dispositivos inteligentes como cámaras, bombillos o enchufes suelen recibir pocas actualizaciones de seguridad.

Por esta razón, resulta recomendable ubicarlos en una red independiente para IoT o utilizar una red para invitados cuando el sistema lo permita.Mantener actualizado el firmware del router también ayuda a corregir errores que pueden generar desconexiones o disminuciones de rendimiento.*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión.

El contenido no se generó automáticamente.