El primer ministro británico Keir Starmer se enfrenta a una decisión que definirá su carrera: dimitir o afrontar un desafío de su rival en el Partido Laborista, Andy Burnham.Starmer ha prometido públicamente mantenerse en el cargo, pero la presión aumenta a medida que cada vez más colegas del Partido Laborista concluyen que su tiempo se ha acabado. Crecen las expectativas de que anuncie un calendario para su renuncia incluso el mismo lunes.

Ese es el día en que Burnham jurará como legislador en la Cámara de los Comunes después de ganar una elección parcial la semana pasada. Starmer reflexiona su decisiónEl secretario de Negocios, Peter Kyle, indicó que Starmer está “tomándose tiempo para reflexionar sobre las realidades políticas, los desafíos y las oportunidades” en las que se encuentra.“Sé que es un primer ministro que siempre pone a su país en primer lugar”, declaró Kyle a la BBC, aunque indicó que los reportes de que Starmer renunciará son “especulación”.Starmer pasaba el fin de semana con su familia en Chequers, la casa de campo utilizada por los primeros ministros británicos.

No dio ninguna pista pública sobre su decisión, pero envió un mensaje por el Día del Padre en redes sociales.“Ser papá es mi mayor alegría. Hoy, estoy pensando en mi papá, y en el padre que soy para mis hijos gracias a él”, escribió en X.Si Starmer dimite, será el sexto primer ministro en dejar el cargo en los últimos 10 años, una tasa extraordinaria de rotación para Reino Unido.El descontento con el primer ministro ha ido en aumento durante meses.

Los legisladores laboristas están desesperados por revertir el declive de popularidad del gobierno desde que Starmer condujo al partido de centroizquierda a una victoria electoral aplastante en julio de 2024.Ha tenido dificultades para lograr el crecimiento económico prometido, reparar unos servicios públicos deteriorados y aliviar el costo de vida, y se ha visto lastrado por repetidos tropiezos, como su decisión de nombrar a Peter Mandelson, un amigo de Jeffrey Epstein marcado por escándalos, como embajador de Reino Unido en Estados Unidos.El Partido Laborista está perdiendo votantes progresistas frente al creciente Partido Verde y afronta el ascenso de Reformar Reino Unido, el partido antiinmigración liderado por Nigel Farage que encabeza de forma constante las encuestas nacionales de opinión. La política no está funcionando: BurnhamBurnham, hasta esta semana el popular alcalde del Gran Manchester, ganó de manera contundente el escaño de Makerfield, en el noroeste de Inglaterra, en una elección parcial celebrada el jueves.

Obtuvo casi el 55 por ciento de los 45 mil 510 votos emitidos, más de 9 mil por encima del segundo, de Reform UK.Ahora que es legislador, está en posición de desafiar a Starmer por el liderazgo del Partido Laborista. El discurso de aceptación de Burnham no dejó dudas de que quiere liderar tanto el partido como el país.“Todo el mundo sabe que la política no está funcionando”, aseveró. “Todo el mundo puede sentir que el país no está donde debería estar.

Esta noche podría, sólo podría, ser el punto de inflexión”.No está claro si Burnham se enfrentaría a una coronación o a un desafío si Starmer se hace a un lado. Wes Streeting, quien renunció como secretario de Salud el mes pasado para protestar por el liderazgo de Starmer, ha dicho que se postulará en una contienda si la hay.El primer ministro felicitó a Burnham el viernes, pero insistió en que luchará contra cualquier intento de destituirlo.“Me postularé, me presentaré”, si hay una contienda por el liderazgo laborista, expresó Starmer. “He dicho repetidamente que no voy a apartarme de eso”.Pero Charlie Falconer, un destacado miembro laborista de la Cámara de los Lores, remarcó el sábado que a Starmer no le queda “absolutamente ninguna autoridad”.“Debería haber un proceso de transición acordado en el que Andy y Keir cooperen sobre cuándo debe producirse el traspaso”, le expresó a la BBC.

Trump asegura que Starmer dimitirá El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, dimitirá de su cargo."Keir Starmer dimitirá como primer ministro del Reino Unido. Fracasó estrepitosamente en dos temas muy importantes: la inmigración y la energía", escribió el mandatario en su red Truth Social.Estas declaraciones de Trump llegan en medio de rumores de la renuncia de Starmer, que algunos medios británicos dan por hecha para este mismo lunes, luego de el fracaso de los laboristas en las últimas elecciones locales y regionales en Inglaterra, Escocia y Gales.El presidente de Estados Unidos no dejó pasar la oportunidad en este mensaje de pedir a Reino Unido que "¡abran el petróleo del Mar del Norte!", conectando que este crudo se ha encarecido y está en una situación volátil por la guerra con Irán y las complicaciones de tránsito en el estrecho de Ormuz.Trump cerró el mensaje dirigiéndose a Starmer, con un "¡le deseo lo mejor!", pese a que la relación entre ambos no ha sido especialmente buena.pic.twitter.com/h6nxo9tGaN— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) June 21, 2026 Aunque cuando el mandatario estadunidense llegó a la Casa Blanca, ambos políticos intentaron mantener una cordialidad y un pragmatismo que afianzara la "relación especial" que históricamente ha existido entre EstadosUnidos y Reino Unido, las diferencias pronto empezaron a manifestarse.La guerra de Irán marcó un punto de inflexión en la relación, ya que Starmer no se alineó automáticamente con la estrategia de Trump y frenó el uso de bases británicas para ataques ofensivos, aunque luego sí lo permitió con algunos límites.El presidente de Estados Unidos no se tomó demasiado bien esta respuesta y llegó a asegurar que la relación con el Reino Unido “ya no es lo que era”.Desde entonces, la relación entre ambos se ha mantenido correcta pero fría e incluso, en el ámbito interno, Starmer ha intentado utilizar sus diferencias políticas con Trump para aumentar su popularidad.

LJ