SANTA FE.— El calendario marca el 21 de junio como una fecha especial para el hemisferio sur . Este domingo , a las 5.24 (hora oficial argentina), tuvo lugar el solsticio de invierno, el evento astronómico que señala el comienzo de la estación más fría del año.

A partir de ese momento, el Sol alcanzó su máxima declinación hacia el norte respecto del ecuador terrestre, generando la jornada con menor cantidad de horas de luz y la noche más extensa del año. Qué es el solsticio de invierno y por qué ocurre A diferencia de lo que muchas personas creen, las estaciones no comienzan siempre el mismo día del calendario.

Su inicio depende de fenómenos astronómicos vinculados al movimiento de la Tierra alrededor del Sol y a la inclinación de su eje, que presenta un ángulo cercano a los 23,5 grados. Como consecuencia de esa inclinación, la radiación solar no llega con la misma intensidad a ambos hemisferios durante el año.

En junio, el hemisferio sur queda orientado de forma más alejada del Sol, mientras que el hemisferio norte recibe una mayor cantidad de luz solar. Por ese motivo, mientras en países como Argentina comienza el invierno, en Europa, Estados Unidos y gran parte del norte del planeta se inicia el verano.

El término solsticio proviene del latín solstitium, cuya traducción puede interpretarse como "el Sol se detiene". El nombre hace referencia al aparente cambio de dirección que experimenta el astro en su recorrido diario antes de comenzar un desplazamiento gradual que, en el hemisferio sur, permitirá que las jornadas vuelvan a ganar minutos de luz.

Este fenómeno ocurre únicamente dos veces al año: en junio y en diciembre. En el hemisferio sur, el de junio marca el inicio del invierno, mientras que el de diciembre da paso al verano.

Entre ambos se ubican los equinoccios de marzo y septiembre, que señalan el comienzo del otoño y la primavera, respectivamente. Uno de los efectos más visibles del solsticio es la duración del día.

Este domingo se registra la menor cantidad de horas de luz solar del año y, al mismo tiempo, la noche más larga. Desde ahora y hasta diciembre, los días comenzarán a extenderse paulatinamente, aunque las temperaturas más bajas suelen sentirse durante las semanas posteriores debido a la inercia térmica de la atmósfera y de la superficie terrestre.

El inicio del invierno y las tradiciones que acompañan esta fecha Asimismo de su importancia científica, el solsticio de invierno tiene un profundo significado cultural para numerosas comunidades originarias de Sudamérica. En distintos puntos de Argentina, Chile y Bolivia, esta fecha representa el comienzo de un nuevo ciclo natural.

Para el pueblo mapuche se celebra el Wiñoy Xipantu o "nuevo ciclo", mientras que los pueblos andinos conmemoran el Inti Raymi, una ceremonia dedicada al Sol que simboliza el renacimiento de la naturaleza y el inicio de un nuevo período agrícola. Estas celebraciones reúnen a las comunidades para agradecer el ciclo que concluye y dar la bienvenida a uno nuevo, en estrecha relación con los ritmos de la Tierra.

Desde el punto de vista meteorológico, no obstante, el invierno suele considerarse iniciado el 1° de junio, una convención utilizada por los servicios meteorológicos para facilitar el análisis estadístico del clima. En cambio, el invierno astronómico comienza con el solsticio, cuya fecha puede variar entre el 20 y el 21 de junio debido a que el año calendario no coincide exactamente con el tiempo que tarda la Tierra en completar una vuelta alrededor del Sol.

El invierno de 2026 se extenderá hasta el 22 de septiembre, cuando tenga lugar el equinoccio de primavera. A partir de entonces, el día y la noche volverán a tener una duración prácticamente igual y comenzará una nueva estación en el hemisferio sur.

Mientras tanto, las próximas semanas estarán marcadas por las características típicas de la estación: temperaturas bajas, mañanas frías, mayor frecuencia de nieblas y heladas en buena parte del país y jornadas con menos horas de luz natural. En ciudades como Santa Fe, el ingreso del invierno coincide con un período de estabilidad atmosférica y un marcado descenso térmico previsto para los primeros días de la nueva estación, según los pronósticos oficiales.

El solsticio de invierno constituye así mucho más que una fecha en el calendario. Es el momento que, desde la astronomía, marca el inicio oficial de una nueva estación y recuerda cómo el movimiento permanente de la Tierra determina el ritmo de las estaciones que organizan la vida cotidiana, la producción y múltiples aspectos culturales en todo el planeta.