Alumnos de la Epet 30 crearon detector de humo con extractor

POSADAS.— La necesidad de contar con mayores medidas de prevención dentro del taller de la Epet 30 de San José impulsó a dos estudiantes a desarrollar un dispositivo capaz de responder de forma automática ante la presencia de partículas y distintos gases. El proyecto fue realizado con el acompañamiento de docentes y de la directora de la institución, Yamila Winnik.
Desarrollado con Arduino y materiales reciclados, combina una alarma sonora con un sistema de extracción pensado para reducir riesgos mientras se desarrollan las actividades prácticas.Asimismo de representar una solución concreta para el ámbito escolar, la iniciativa demuestra cómo los conocimientos adquiridos en las aulas pueden transformarse en herramientas útiles para otros espacios de trabajo."El proyecto surgió al observar que en el taller solo contábamos con un extintor como medida de seguridad ante posibles incendios. A partir de esa necesidad pensamos en desarrollar un dispositivo que pudiera alertar de manera automática a las personas presentes y, al mismo tiempo, poner en funcionamiento un sistema de extracción para facilitar la evacuación y reducir los riesgos durante una emergencia", explicó el estudiante Facundo Zini.Asimismo, precisó que el Arduino Uno es el núcleo del sistema y está conectado al sensor MQ-02, un buzzer y dos relés.
Cuando el sensor detecta la presencia de humo, envía una señal a la placa, que activa la alarma sonora y pone en funcionamiento dos refrigeradores invertidos para extraer el aire del ambiente hasta que vuelve a estar limpio. Todo el dispositivo se alimenta mediante una fuente de poder y una placa de prueba para distribuir la corriente, ya que el Arduino funciona con cinco voltios, mientras que los ventiladores requieren doce voltios."El detector es el componente encargado de identificar las partículas presentes en el aire y enviar una señal al Arduino.
A partir de esa información, cuando la concentración supera el valor programado, la placa activa dos relés que ponen en funcionamiento los refrigeradores utilizados como extractores, permitiendo evacuar rápidamente el humo del ambiente", remarcó el alumno.Asimismo de responder ante la presencia de humo, el dispositivo también puede detectar gas licuado de petróleo, propano, butano, metano y los gases que se generan durante trabajos de soldadura. En esos casos, el sistema identifica las emisiones y activa los extractores para retirarlas del ambiente, lo que contribuye a disminuir el riesgo de intoxicación.Precisamente, la idea de este proyecto inició a gestarse en abril de 2025 y durante ese año, asistieron de manera discontinua a clases de robótica para adquirir los conocimientos necesarios.
La fabricación demandó poco más de un mes de trabajo efectivo o, si se considera únicamente el tiempo invertido en el proyecto, alrededor de un mes y medio, con jornadas de trabajo los lunes y miércoles por la tarde.Se presentaron diversos problemas a los que le tuvieron que hacer frente."En el proyecto participamos dos estudiantes y nos dividimos las tareas entre la parte práctica y la electrónica. Mi compañero, Leandro Pinto, se enfocó principalmente en la parte práctica, mientras que yo trabajé en la electrónica.
De todas maneras, siempre nos ayudamos mutuamente en las tareas que iban surgiendo y nunca trabajamos de manera separada", explicó el estudiante de la Epet 30.A lo largo del desarrollo del proyecto, los estudiantes debieron incorporar conocimientos de soldadura por puntos, soldadura MIG, pintura con pistola y compresor, asimismo de programación con Arduino Uno. Ese aprendizaje se complementó con la aplicación de distintas técnicas de taller, como corte y desbaste con amoladora, limpieza con disco flap y electroafiladora, perforaciones con taladro de banco y portátil, y pliegues en plegadora.Durante ese proceso también enfrentaron diversas dificultades, principalmente vinculadas con la soldadura y la programación.
Entre los inconvenientes más importantes se encontró el funcionamiento del timbre, que permanecía activado de forma constante hasta que lograron corregir el problema mediante distintas pruebas y ajustes."Durante la programación realizamos una gran cantidad de pruebas. Cada vez que agregamos un componente al código o modificamos algún valor aparecían nuevos inconvenientes.
Los principales fueron el funcionamiento permanente del buzzer y errores de detección, que finalmente descubrimos que se debían a la falta de alimentación del Arduino. Ese problema se solucionó al incorporar una fuente de poder y, una vez que agregamos los relés y los ventiladores, el sistema de funcionamiento sin presentar nuevos errores", comentó.Para la construcción del dispositivo se utilizaron materiales reciclados, entre ellos gabinetes de computadoras, patas de una mesa, chapa de zinc y una fuente de alimentación, asimismo de componentes electrónicos como una placa Arduino Uno, un sensor MQ-02, un buzzer, relés, refrigeradores de 12 voltios y cables jumper.
También emplearon filamentos de impresora 3D, bulones, tuercas, una bisagra y remaches. La inversión rondó los $18.000, ya que solo debieron adquirir algunos elementos específicos, mientras que el resto de los materiales fue recuperado y reutilizado."Creemos que este proyecto podría implementarse en otros ámbitos porque aporta mayor seguridad.
No obstante, al tratarse de un prototipo a escala, sería necesario incorporar ventiladores de mayor tamaño y una fuente de alimentación más potente para que resulte realmente efectivo. También nos gustaría sumar un ventilador más pequeño que se active cuando haya baja concentración de humo, una alarma visual mediante un led y una batería de respaldo para que el sistema siga funcionando ante cortes de energía", aseveró Zini.Por último, el estudiante destacó que la experiencia les permitió comprobar el resultado del esfuerzo y del trabajo en equipo, asimismo de presentar al público un proyecto completamente funcional.
Para ellos, haber transformado una idea en una solución práctica para mejorar la seguridad fue uno de los principales logros alcanzados durante el desarrollo de la iniciativa."A quienes quieran desarrollar un proyecto les diríamos que no tengan miedo de intentarlo. Muchos problemas cotidianos pueden resolverse con ideas simples, creatividad y trabajo en equipo.
Lo más importante es animarse a empezar, investigar, aprender de los errores y no bajar los brazos. Cada proyecto es una oportunidad para adquirir nuevos conocimientos y desarrollar soluciones que pueden ser útiles para otras personas".
Información de El Territorio (Misiones). Edición y redacción: Noticias Today.
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