El Málaga ha obrado el milagro. El equipo de los canteranos —de los bichos, como los bautizó su entrenador— certificó este sábado el ascenso a Primera División luego de conquistar el UD Almería Stadium con una sufrida victoria por 1-2.

Casi 3.000 días después, el club malaguista vuelve a la élite para decir adiós a una de sus etapas más oscuras, que se ha extendido a lo largo de ocho complicados años para un club bajo administración concursal desde 2020. Todo el sufrimiento mereció la pena, las penurias se olvidaron.

Daba todo igual porque los goles de Chupe y Larrubia elevaron al Málaga al cielo. El sueño de los chavales se cumplió.

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